Debido al aumento de los casos de COVID-19 en Antioquia y Valle del Cauca, las autoridades tomaron la decisión de endurecer y extender las medidas de toque de queda y ley seca, más allá de Año Nuevo.

Este miércoles 30 de diciembre, las autoridades sanitarias de Colombia anunciaron que se presentaron 11.639 nuevos casos de COVID-19 en las últimas 24 horas, con un saldo de 289 fallecidos.

Este es el trino del alcalde Medellín, Daniel Quintero, quien dice que la decisión fue en consenso con las autoridades del departamento y el gobierno nacional, es decir, que tanto Antioquia como su capital adoptan medidas similares en materia de protección contra el coronavirus:

Por su parte, Jorge Iván Ospina, alcalde de Cali, anunció que el toque de queda y la ley seca comenzarán desde el 31 de diciembre a partir de las 9 de la noche, hasta el 3 de enero a mediodía, con la excepción de que un único miembro de la familia vaya a abastecerse de comida.

Este es el anuncio de Ospina, en la cuenta de Twitter de la Alcaldía de Cali:

En Bogotá habrá ley seca pero no toque de queda, por ahora

Por su parte, la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, decretó ley seca en Bogotá para el 31 de diciembre y primero de enero, pero no se ha mencionado la intención de implementar un toque de queda en la capital.

En cuanto a la ley seca, a diferencia del 24 de diciembre, no se podrán comprar bebidas alcohólicas ni siquiera a domicilio. Pico y cédula y pico y placa vehicular se mantienen

“Este fin de año, zanahorio; sin trago, sin fiestas, sin celebraciones en las calles. Con mucho cuidado y bioseguridad, muy virtual. […] No hay consumo de licor autorizado. Vamos a tener ley seca total el 31 de diciembre y el primero de enero en Bogotá. Está prohibido el consumo y el expendio en sitios públicos; también estará prohibido los domicilios de licor esos dos días”, anunció la mandataria.