El domingo pasado, Coronell había desempolvado que Álvaro Uribe le vendió un apartamento al cuñado de los narcotraficantes y socios de Pablo Escobar, Jorge Luis, Juan David y Fabio Ochoa Vásquez, y el mismo día el exmandatario y senador dio su versión.

Ahora, el periodista asegura en Los Danieles que esa relación incluye una señalada ayuda de Uribe a Londoño para importar un helicóptero Bell 206, en 1980, cuando era director de la Aerocivil, y cuya matrícula que le otorgaron fue HK 2496-P.

El lío es que ese aparato luego fue “inmovilizado por solicitud del Consejo Nacional de Estupefacientes y del ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla”, el 9 de septiembre de 1983. Ese día le suspendieron la operación a “57 aviones de narcotraficantes” (incluido el helicóptero del cuñado de los Ochoa), agregó Coronell, citando datos de Colprensa, de ese entonces.

“La información señala: ‘Los aviones, de acuerdo con indicios firmes, pertenecen a Carlos Ledher, Pablo Escobar, Fabio Ochoa y Samuel Alarcón, entre otros, aunque ante la Aeronáutica Civil están registrados a nombre de otras personas”, añadió el columnista.

Pero ahí no termina todo, en 2006, el helicóptero terminó siniestrado, según un informe de la Aerocivil (en que se omite mencionar al dueño Israel Londoño), en un aparente accidente en el que murieron cuatro personas (“el piloto Jaime Taborda, la dirigente conservadora Ana María Palacio, Juan Gilberto Moreno y su padre, el político Pedro Juan Moreno Villa, quien después de ser secretario de gobierno de Uribe en la Gobernación de Antioquia se había distanciado de él”), dice el periodista. 

No obstante, Coronell también encontró que el CTI de la Fiscalía tiene otra versión de ese hecho y no se descarta a que haya obedecido “a acciones criminales que se hayan producido dentro del Aeropuerto Olaya Herrera, con anterioridad al despegue de la aeronave en mención”.

Esta no es la primera vez que un columnista se refiere a las licencias que Uribe otorgó cuando era director de la Aerocivil, el año pasado Yohir Akerman, incluso, detalló en El Espectador la cantidad de permiso que habrían salido a favor de narcotraficantes, basándose en una investigación del periodista Ignacio Gómez.

“Antes de Uribe Vélez, desde 1954 hasta 1981, el Estado había concedido 2.339 licencias, y durante los 18 meses que él ejerció, concedió 2.242 licencias, con el agravante de que muchísimas de esas, como 200, quedaron en manos de narcotraficantes”, se lee en la columna de Akerman, publicada el 22 de abril de 2018. 

Ahí, igualmente se menciona que el padre del ahora presidente Iván Duque era el Gobernador de Antioquia y estaba en contra de esas licencia, especialmente por la que le dieron a Jaime Cardona, pues “tenía antecedentes por lavado de activos y era considerado, en ese entonces, como una persona de segundo nivel de importancia dentro del cartel de Medellín”.

Para la fecha, Uribe dedicó un trino sobre esa información y aseguró: “Mentiroso señorito de El Espectador: la aeronave de Jaime Cardona aparece registrada en 1970. Fui director de Aerocivil entre marzo de 1980 y agosto de 1982. Impuse conceptos de estupefacientes y brigadas para permisos”.

Por su parte, la nueva columna que pone en tela de juicio algunas de las licencias que permitió cuando era la cabeza de la Aeronáutica Civil no ha sido respondida por el expresidente.