La periodista señaló en su reciente columna que Cerón, tras ser apartada del caso y luego renunciar a la Fiscalía, optó por dejar una “constancia” de lo que encontró, especialmente en lo concerniente a los “testigos brasileños” de Odebrecht que dieron nombres de presuntos involucrados en los sobornos en Colombia, la petición que le hicieron a ella de “archivar las investigaciones por financiación de las campañas de Juan Manuel Santos”, y el documento de la Unidad de Información y Análisis Financiero (Uiaf) “perdido” luego de que, al parecer, lo enviaron al despacho del fiscal encargado Fabio Espitia y ahora “nadie en la Fiscalía da razón de él”.

Y aunque Dávila no hace una relación directa entre ese documento, que califica de “importante”, y los supuestos giros ilegales de Odebrecht a la campaña de la reelección del expresidente Santos, sí sugiere una coincidencia en los nombres que aparecen mencionados allí con los que dieron empresarios brasileños de esa firma en “declaraciones juradas” sobre los aportes a campañas políticas.

“Dice la exfiscal: ‘En el mes de enero del presente año en diligencias adelantadas con empresarios de la firma Odebrecht […] señalaron entre otras personas a Andrés Quimbaya, Esteban Moreno, Andrés Garaberian [Garabedian] Gallego y Simón Gaviria’. Varios de estos nombres han sido relacionados con presuntos giros oscuros de Odebrecht por más de 3.000 millones de pesos, que habrían terminado, según el también investigado Andrés San Miguel, en la campaña de reelección en 2014.  […] Cerón reportó en su constancia que la información que trajo desde Brasil coincidió con un informe de la Uiaf y en el que asegura también ‘se mencionan los nombres de estas personas’”, se lee en la columna.

Pero esa prueba no sería la única que se habría extraviado en el proceso Odebrecht, en marzo, en una entrevista con Semana, la exfiscal Cerón también se refirió al rumor de la pérdida de uno de los celulares de Otto Bula, exsenador involucrado en el caso.

“A mi oficina en varias oportunidades llegaron fiscales delegados ante la corte que me solicitaron inspeccionar un teléfono celular de Otto Bula. Yo manejé el celular que le fue incautado a Bula el día de la captura. Cuando los fiscales me dijeron que buscaban otro celular fue una gran sorpresa, no tenía ni idea, a estas alturas no conozco el contenido. Cuando hice seguimiento efectivamente el otro grupo de fiscales habían incorporado esa evidencia dentro del radicado que yo manejaba”, dijo Cerón a la revista.