La desaparición forzada de 5 personas “como coautor y no como autor mediato en aparatos organizados de poder” es uno de los cargos por los que deberá responder el excomandante de la Brigada XIII del Ejército, según el fallo de casación del alto tribunal, que no tiene segunda instancia, indicó Blu Radio.

La primera condena la había proferido el Tribunal Superior de Bogotá, en abril de 2014, confirmado este martes por la Corte, en el que además ratificó que sí hubo desaparecidos.

En el texto, el alto tribunal dice que no le “queda duda” de que Arias Cabrales comandó la operación contra el M-19 y “dominó de principio a fin la acción marcial”; además, que si bien el general no ejecutó las desapariciones, “su aporte fue esencial y definitivo en la ejecución del comportamiento”citó El Tiempo.

Además, la Procuraduría había señalado que incurrió en omisiones, pues no tomó medidas que permitieran prevenir las desapariciones y muertes de las personas que estaban en el edificio.

La emisora recordó que durante la retoma, el general “ordenó bajar los cuerpos de los muertos en el incendio y los ataques del cuarto piso a la primera planta y posteriormente barrer la escena de los hechos”, algo que el oficial le negó a esa misma emisora en 2015:

“Hasta el momento en que salí de las instalaciones ninguna persona del Ejército estaba comprometida con esas actividades, no sé si posteriormente algunas personas de inteligencia hubieran participado de ello”.

Cabe recordar que un radioaficionado grabó unas interceptaciones a las comunicaciones militares y allí quedó registrado Arias Cabrales dando todo tipo de órdenes durante el doloroso episodio, como el ingreso de vehículos militares.

“Él, conductor del operativo y denominador de la acción, dispuso y ordenó la retención y custodia de los retenidos, de  aquellos que salieron vivos del Palacio, en medio de una acción que él mismo personalmente dirigió conforme al diseño del Plan Tricolor y al convenio con sus superiores”, dice otro aparte de la sentencia, recogido por Semana.

Luego de eso, añade la revista, hubo un plan para capturar y clasificar a los sospechosos; estrategia que además se le ocultó a las autoridades civiles y no se manejó bajo las reglas del derecho.

Actualmente, Arias Cabrales permanece detenido en una casa fiscal en el Cantón Norte pero la nueva sentencia ordena que pague prisión por los hechos del 6 y 7 de noviembre de 1985.

Cabe recordar que en 2017, el alto mando militar retirado firmó el acta de compromiso de sometimiento a la JEP y abrió la puerta para pagar una pena diferente luego de contar la verdad de lo que pasó en el holocausto, pero luego se arrepintió y quiso esperar la decisión de la justicia ordinaria que hoy confirma su sentencia.