En la “Casa de Nari”, como llaman ellas la residencia del jefe de Estado, don Álvaro necesitaba una valeriana luego de insultar a Petro en la plenaria del Senado, pero la EPS negó el medicamento porque la rabia que tenía era una preexistencia, por lo que tuvieron que entutelarla, relataron en ese periódico.

No obstante, las “tías del presidente” reservaron una ñapa y un grafiti al senador del Centro Democrático en el que dicen, según ellas, que ese partido acusará a Petro de ser bisexual para quitarle la curul por doble militancia y que, en todo caso, le hacían esta particular advertencia:

Uribe, ahí viene la Verdad… actúa normal”, aunque no aclararon si lo decían por la JEP o para que el “taita” del niño Ivancito ocultara su dolor ya que la EPS no le había facilitado la intravenosa de valeriana.

Por ahí pasó el senador Ernesto Macías, el “tío” de Ivancito, pidiendo pista para que Tola y Maruja, como periodistas mamertas –de Noticias Uno, aclararon– lo prepararan para asistir a la Feria del libro, en Bogotá, en donde tal vez lo podrían confundir con el personaje de ficción que más lo representa: Platero, indicaron las comadres más críticas de la actualidad política nacional.