“Ese daño podría ser reparado si su propietario tuviera la humildad de reconocer su error y llamara nuevamente a Coronell a sus páginas de opinión. ¿Tendrá acaso esa humildad y gallardía Felipe López?”, anotó Uprimny en el diario capitalino.

El especialista en derecho constitucional señaló un aparente contrasentido en la política editorial de la revista Semana, que pasa necesariamente, según el columnista, por un claro debate ético.

“La contradicción ética es obvia. Una revista que reivindica el derecho a cuestionar el poder despide a su columnista más leído y a uno de los mejores periodistas de las Américas, por cuanto ese periodista cuestionó un comportamiento periodístico de la revista… que el propio director del medio admite que fue erróneo”, señaló Uprimny en su columna.

Y en seguida, sugirió la posibilidad de que el despido de Coronell podría ser ilegal en el sentido de que Semana habría violado la libertad de expresión y con eso habría mellado considerable tanto su credibilidad como el pluralismo de opiniones.

No obstante, indicó que mantiene sus reservas respecto al despido del columnista estrella de Semana porque si bien le recuerda una situación similar entre El Tiempo y Claudia López, lo cierto es que a Coronell lo sacaron por preguntar y a López por una orientación ideológica.

“Un medio respetuoso del pluralismo debería explicitar públicamente su visión editorial y establecer unas garantías procesales para manejar las tensiones con sus periodistas y columnistas, sin arrasarles su libertad de expresión”, señaló Uprimny en otra columna que fue publicada hace casi 10 años por El Espectador.