“Me seduce más el talante de Claudia; me gusta su irreverencia y le creo más a ella cuando dice que va a enfrentar la corrupción y cuando habla de proteger el medioambiente, de preservar los cerros, los humedales y la reserva Van der Hammen”, anotó Duzán en su habitual columna.

Incluso, la periodista hizo énfasis en que su voto por la exsenadora tiene bases profundas en sus constantes denuncias contra la corrupción, la parapolítica y la inmoralidad presentes en la clase política colombiana, que ve como una “práctica normal” el ascenso al poder a través de clanes y “delfinazgos”.

Claudia López “no proviene de ninguna casta, ni es nieta de presidentes pero en cambio es la orgullosa hija de una maestra”, manifestó Duzán en su columna en la que también reservó una parte para explicar por qué, según ella, el voto independiente de los bogotanos podría favorecer a Carlos Fernando Galán.

“Galán ha ido en coche, gracias a que el petrismo y el uribismo se han dedicado a ver cómo menoscaban a Claudia López. Nadie sabe para quién trabaja. Petro y Uribe terminaron guiados por el mismo odio”, soltó Duzán en su columna como parte del ‘guantazo’ que sentó contra la política tradicional que representan los candidatos Miguel Uribe Turbay (uribismo) y Hollman Morris (petrismo).

Si bien la opinión de la columnista parece interpretar los recientes sondeos sobre intencionalidad de voto en Bogotá, que dan un empate técnico entre López y Galán, lo puntual es que a una semana de la contienda electoral María Jimena Duzán introduce un diferencial al debate público al decantar su voto por Claudia López.

“Claudia tiene un talante que se sale del molde con que tradicionalmente la mujer ha hecho política en esta sociedad patriarcal”, añadió la periodista en Semana en un mensaje entre líneas que habla sobre la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres en la esfera política.

Según un informe de El Espectador, basado en cifras de ONU Mujeres, en los últimos 24 años la participación de mujeres en la política colombiana aumentó un 10 % y tan solo 13 departamentos del país, incluida Bogotá, cumplieron con la cuta del 30 % de participación femenina en las contiendas electorales o en la designación de cargos de nivel directivo.

De hecho, en los últimos 30 años de gobierno distrital solo dos mujeres han sido designadas como alcaldesas encargadas: Sonia Durán (1992) y Clara López Obregón (2011), por destitución y suspensión de los alcaldes Juan Martín Caicedo Ferrer y Samuel Moreno Rojas, respetivamente, recordó ese rotativo.

Es decir, que si la aparente favorabilidad de López se concreta, la aspirante se convertirá en la primera mujer, en la historia bogotana, en ser elegida alcaldesa mediante voto popular y no mediante designación presidencial.