La banda estaría vinculada con más de 30 casos de explotación sexual en los que fueron víctimas jóvenes en condición de vulnerabilidad de Antioquia y Santander, informó la Fiscalía en un comunicado.

Algunas de ellas eran migrantes, agrega el despacho oficial, aunque sin precisar si se trata de personas cuyo origen puede estar fuera de Colombia. En todo caso, los delincuentes, según la Fiscalía, les ofrecían trabajos como modelos en el extranjero y, a través de diferentes maniobras ilícitas, las trasladaban a China donde, al parecer, eran obligadas a ejercer actividades de tipo sexual.

Este caso no es el único que se conoce sobre explotación sexual de colombianos en el exterior. A mediados de este año fueron rescatados varios jóvenes que eran obligados a tener sexo con otros hombres en España. Las víctimas, entre ellas, un menor de edad, viajaron engañadas con el sueño de buscar una carrera en el fútbol y estuvieron sometidas durante nueve meses.

Así engañaba la banda a sus víctimas

Los detenidos de la red que engañaba a las jóvenes son señalados por las autoridades de contactarlas en Colombia por redes sociales, vía WhatsApp y, en algunos casos, mediante una casa de citas en Bucaramanga. “Al parecer, les hacían estudios fotográficos y las convencían de aceptar propuestas para modelar prendas de vestir en China, a cambio de millonarios dividendos”, precisa el ente acusador, con lo cual comenzaba a configurarse el delito de trata de personas.

Otros integrantes de la organización criminal conseguían visas y adelantaban todos los trámites para garantizar la salida de las mujeres del país. Con la documentación al día, quedaban a cargo de un miembro de la banda que les suministraba dinero para costear los gastos del viaje y las entrenaba para responder las preguntas de los filtros migratorios en los aeropuertos internacionales.

Las víctimas viajaban desde Bogotá a Madrid (España). Posteriormente, eran trasladadas a Ámsterdam (Holanda) y, desde allí, las enviaban hasta Beijing (China), donde eran recibidas y llevadas hasta un establecimiento nocturno en Cantón​ o Guandong.

En este sitio las jóvenes, supuestamente, eran retenidas, les quitaban los pasaportes y documentos personales, y les imponían una deuda 14 mil dólares, que debían cumplir mediante el pago de 600 dólares diarios en servicios sexuales.

La Fiscalía y la Dijin de la Policía Nacional han recibido formalmente dos denuncias de mujeres afectadas, pero tienen referenciados más de 30 casos, en los que se trabaja para ubicar a las víctimas.

Los capturados fueron identificados así:

Daniela Botina Ocampo, alias ‘Barbie’, señalada cabecilla capturada en Cali. Los investigadores establecieron que llegó a Colombia a finales de 2019 para pasar las festividades de Fin de Año con la familia. Tenía previsto regresar a China en enero, pero, con ocasión del cierre de fronteras en ese país por el Covid-19, tuvo que quedarse.

También, James Leonardo Téllez Torres, detenido en Bogotá. Era el presunto encargado de la logística y traslados en China;

Edilma González, alias ‘la Tía’, capturada en Bucaramanga. Sería la propietaria de una casa de citas.

Martha Rubiela Gómez Fandiño y Bellanid Rojas Rodríguez, capturadas en La Peña (Cundinamarca) y Puente Nacional (Santander), respectivamente. Se les atribuye la obtención de visas, pasaportes y otros trámites.

Gloria Patricia Ocampo Ramírez y Juan Pablo López Galeano, detenidos en Armenia y Circasia (Quindío). Son señalados de proveer los recursos para preparar y costear el viaje de las víctimas.

En audiencias realizadas ante un juez de control de garantías de Bucaramanga, una fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales imputó a estas siete personas por los delitos de concierto para delinquir agravado y trata de personas. Las diligencias continúan.

Adicionalmente, y gracias a la cooperación con las autoridades españolas, fue ubicada mediante circular Azul de Interpol una mujer que también haría parte de la estructura criminal.