Durante un año el hombre mantuvo el servicio de transporte informal directamente con los padres de los pequeños y así no levantaba sospechas, informó El Tiempo. 

Aparentemente, el sujeto aprovechaba la confianza ganada con los progenitores y se acercaba a las niñas para abusar de ellas, añadió ese diario.

Él las obligaba a que se hicieran adelante, lo hacía ocupando los puestos de atrás con los otros compañeros de ruta. Solo les quedaba la opción de hacerse al lado”, detalló a ese medio, un patrullero de la Unidad de Delitos Sexuales de la Sijín de la Policía de Bogotá. 

Las primeras denuncias de las pequeñas no habrían sido escuchadas por sus padres, quienes todavía confiaban en la buena fe del individuo, apuntó esa publicación. 

Sin embargo, cuando las estudiantes dijeron que el hombre les había ofrecido dinero para que se dejaran tocar, una de las madres de las niñas instauró una denuncia penal, agregó ese periódico. 

De esa forma, se recolectó el material probatorio para que un juzgado solicitara la captura del hombre. Efectivamente, el sujeto fue detenido por el delito de ‘actos sexuales con menor de 14 años en concurso homogéneo y sucesivo’, y se enfrenta a una pena de al menos 12 años de cárcel, añadió ese diario. 

Desde el momento de la captura, y hasta el día de hoy, el individuo manifiesta que es inocente y que “la niña que lo denunció, confundió las cosas”, concluyó El Tiempo.