Las oficiales se enfocaron en la zona rural de Alcalá (Valle del Cauca) porque tenían información de inteligencia de que ‘la patrona’ se escondía en alguna residencia del corregimiento.

Allí, visitaron varias casas, tomaron fotos y descubrieron que varios familiares de ella la escondían en otras viviendas.

Entre los hallazgos, el más importante fue obtener la foto de la delincuente porque solo la conocían algunos allegados y correos humanos.

Esto fue clave para que las autoridades la localizaran y la capturaran en esta región del país.  

En el operativo, las oficiales infiltradas también descubrieron la identidad de los sicarios y traficantes de confianza de esta mujer, como alias ‘Tasmania’, alias ‘Molla’ y alias ‘Mácua’.

Según la Policía, la criminal es señalada de ordenar más de una docena de homicidios y pretendió controlar el microtráfico en 5 departamentos del país.

“‘Ella construyó su empresa criminal a través de la distribución de sustancias psicoactivas. Tenía contactos con personas pertenecientes a grupos armados o disidencias en el departamento del Cauca”, comentó un investigador del grupo élite contra el crimen organizado de la Sijín al mismo medio.

Por una década, ‘la patrona’ se convirtió para la Policía en una de las narcotraficantes y jefe de bandas sicariales más buscadas del país.