Esa es la información que dio a conocer la Dijín de la Policía, que lo presentó a la opinión pública como el ‘intocable’, y lo señala de presuntamente manejar una red de explotación sexual y de tener vínculos con bandas delincuenciales.

“Este sujeto, al parecer, tenía vínculos con organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico, sicariato y prostitución en Israel con el ‘Clan de Jerusalén’. En Medellín, con el colegiado ‘La Oficina’”, se lee en un comunicado de la Policía.

Moosh, según las autoridades, tenía como centro de operación la zona de Taganga, en las afueras de Santa Marta, “donde ofrecía servicios ilícitos que brindaba a ciudadanos de Israel“.

El Universal de Cartagena dio a conocer que se sospecha que Moosh vendía “paquetes turísticos sexuales” a otros ciudadanos israelíes que viajaban a Colombia, la mayoría recién salidos de prestar el servicio militar obligatorio y empresarios.

Además, dice, que para “promocionar” estos viajes les ofrecía “fiestas, licor, drogas, tours en hostales, fincas y yates; en compañía de jóvenes, incluyendo menores de edad”.

El israelí era buscado por los delitos de concierto para delinquir con fines de narcotráfico, homicidio agravado, turismo sexual, inducción a la prostitución, estímulo a la prostitución de menores, enriquecimiento ilícito y lavado de activos, explica la Policía.

Moosh llegó a Colombia en 2009, procedente de Sao Paulo, y fue expulsado del país en 2017 “por ser considerado una amenaza para la seguridad nacional”.

De todas formas, la Policía encontró que este hombre habría seguido ingresando al país con documentos falsos. De hecho, cuando lo capturaron se identificó con un pasaporte falso a nombre de Avi Cohen.