La llegada del penúltimo fin de semana de marzo trae consigo un movimiento significativo de ciudadanos que buscan salir de Bogotá, motivados por el puente festivo en honor al Día de San José. Esta fecha, de relevancia particular para la comunidad católica, no solo representa una oportunidad de descanso, sino que también se presenta como la antesala a la Semana Santa del año 2026, que se celebrará entre el 29 de marzo y el 5 de mayo, marcando así el inicio de un periodo en el que la movilización masiva se intensifica en el país. Según información presentada en los medios, el lunes 23 de marzo se configura como una jornada fundamental para el retorno masivo, ya que miles de viajeros buscarán ingresar nuevamente a la capital tras los días de asueto.
Frente a esta situación, las autoridades distritales han adoptado una serie de medidas específicas para administrar el ingreso vehicular y evitar la congestión en los principales corredores de acceso a Bogotá. El recurso principal es el esquema de pico y placa regional, diseñado para distribuir de manera ordenada el ingreso de automóviles particulares con base en el último dígito de la placa del vehículo, tal como han informado las fuentes oficiales de tránsito. Esta regulación se implementa únicamente en las horas de mayor afluencia, estableciendo franjas horarias pensadas para racionalizar el flujo y prevenir embotellamientos prolongados.
De acuerdo con los lineamientos dados por las autoridades, entre las 12:00 del mediodía y las 4:00 de la tarde solo podrán ingresar autos con placas terminadas en dígitos pares (0, 2, 4, 6 y 8). Posteriormente, entre 4:00 p.m. y 8:00 p.m., el turno corresponde a aquellos vehículos cuyas placas finalizan en números impares (1, 3, 5, 7 y 9). Fuera de estos horarios, es decir, antes del mediodía y después de las 8:00 de la noche, el acceso es libre para todos los autos particulares, facilitando así una ventana de tiempo más flexible para quienes decidan programar su regreso en horas menos congestionadas.
La medida no se aplica de forma indiscriminada en toda la ciudad, sino que se concentra exclusivamente en nueve corredores viales estratégicos que comunican a Bogotá con municipios y departamentos aledaños. Estos corredores, según lo informado, incluyen tramos fundamentales como la Autopista Norte, Autopista Sur, avenida Centenario (calle 13), calle 80, carrera 7, avenida Boyacá – vía al Llano, vía Suba – Cota, vía La Calera y vía a Choachí. Es en estos puntos donde los operativos de vigilancia y control serán especialmente rigurosos para asegurar que la norma se respete y para orientar de manera efectiva a los conductores.
La implementación de esta estrategia se realiza con el objetivo de organizar el regreso de miles de vehículos y reducir tanto los tiempos de viaje como el riesgo de incidentes asociados a la congestión vial. Las autoridades, además, han subrayado que estas restricciones funcionan de manera independiente respecto a otras políticas de movilidad en vigor como el denominado Pico y Placa Solidario. Por ello, recomiendan a los viajeros planear sus desplazamientos con antelación, revisar el estado de sus automóviles y, especialmente, acatar la señalización y las indicaciones impartidas por los agentes de tránsito apostados en los puntos estratégicos.
En suma, el éxito del retorno tras el puente festivo de San José depende en buena medida del cumplimiento colectivo de las normas establecidas y de la colaboración ciudadana en el respeto por los horarios. Solo así se podrá garantizar una movilidad segura y eficiente para todos los que ingresan a la capital después de estos días de descanso.
¿Qué ocurre si un conductor incumple el pico y placa regional durante el retorno a Bogotá?
Esta pregunta adquiere gran relevancia, dado que el desconocimiento o el incumplimiento de la normativa pueden acarrear sanciones. Ante el despliegue de operativos de control en los corredores viales que rodean la ciudad, las autoridades estarán facultadas para imponer comparendos y aplicar las medidas legales estipuladas para quienes no respeten los horarios ni el dígito permitido según la regulación vigente.
Entender las consecuencias legales y económicas de una infracción al pico y placa regional es vital para los viajeros, ya que además de afectar la movilidad colectiva, incumplirla podría resultar en penalizaciones para el conductor. Por tanto, es imprescindible que quienes planeen su retorno a Bogotá estén debidamente informados y cumplan con lo dispuesto, asegurando así una experiencia de viaje más fluida y evitando complicaciones inesperadas al ingresar a la capital.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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