Por: El Espectador

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Este artículo fue curado por pulzo   Ene 16, 2026 - 11:24 am
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La Fiscalía General de la Nación informó sobre la judicialización de Julián Andrés Ramírez Pérez, quien es acusado de haber participado en la planeación de un atentado terrorista frustrado que pretendía ejecutarse en el centro de Bogotá en junio de 2025. Este caso involucra también a un menor de edad y a Katherine Andrea Martínez Martínez, una mujer vinculada a la investigación por el magnicidio del senador Miguel Uribe Turbay, acontecimiento que conmocionó al país. La información divulgada por la Fiscalía y publicada por El Espectador detalla el entramado criminal en el que varios sujetos habrían colaborado para procurar la ejecución de este ataque.

De acuerdo con el ente acusador, Julián Andrés Ramírez Pérez, junto con la mujer ya judicializada, transportó un artefacto explosivo conocido como bomba tipo lapa camuflado en una maleta hasta una cafetería localizada en la localidad de Teusaquillo, en Bogotá. Una vez en el lugar, el artefacto fue entregado a un adolescente, quien recibió instrucciones específicas sobre cómo instalar la bomba en un vehículo que estaría transitando por la zona. No obstante, la fuerte presencia policial el día planeado para el ataque, el 3 de junio, llevó al menor a desistir de instalar el explosivo, lo que impidió que el atentado se concretara.

Según la Fiscalía, Ramírez Pérez presuntamente hace parte de una red delictiva dedicada tanto a la comisión de homicidios bajo la modalidad de sicariato como a la venta de estupefacientes a pequeña escala en varios sectores de la capital. Por estos hechos, un fiscal de la Seccional Bogotá le imputó los delitos de concierto para delinquir agravado, terrorismo y fabricación, tráfico y porte de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas o explosivos. Ramírez Pérez no aceptó los cargos que se le imputaron.

En relación con Katherine Andrea Martínez Martínez, alias “Gabriela”, la Fiscalía también la señala como pieza clave en la planeación logística del ataque. Según la investigación, Martínez habría efectuado vigilancias en el sector seleccionado, recibido el artefacto explosivo y su respectivo detonador, y colaborado en la entrega del mismo al adolescente encargado de instalarlo, todo en coordinación directa con Ramírez Pérez. Aunque Martínez ya se encontraba privada de la libertad por su presunta responsabilidad en el asesinato del senador Uribe Turbay, en noviembre de 2025 fue imputada formalmente por el delito de terrorismo en relación con este intento de atentado en Bogotá. Al igual que Ramírez Pérez, la acusada tampoco reconoció los cargos presentados por la Fiscalía.

Este caso evidencia no solo la articulación de redes criminales para perpetrar atentados de alto impacto en la capital, sino también la presencia de figuras con vínculos a eventos tan graves como el magnicidio de un senador en ejercicio. La investigación en curso permite observar el alcance y la coordinación de los distintos actores comprometidos en la comisión de estos delitos, subrayando la importancia de la labor de las autoridades judiciales en la prevención de hechos que podrían haber tenido consecuencias fatales.

¿Qué es una bomba tipo lapa y por qué se utiliza en atentados?

La inquietud sobre qué constituye exactamente una bomba tipo lapa y por qué este tipo de explosivo es empleado en atentados ha adquirido notoriedad tras los recientes hechos en Bogotá. Las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación han hecho referencia a este artefacto en el contexto del ataque planeado para junio del año 2025, lo que evidencia la peligrosidad de su uso y la sofisticación de los métodos utilizados por las redes criminales.

La relevancia de comprender qué es una bomba tipo lapa radica en que se trata de un artefacto explosivo de pequeño tamaño, diseñado para poder adherirse fácilmente a superficies metálicas, como vehículos, mediante imanes o dispositivos similares. Estas características la vuelven especialmente peligrosa, pues facilita su ocultamiento y posterior activación a distancia o mediante un temporizador, incrementando los riesgos tanto para objetivos específicos como para la ciudadanía en general. La utilización de artefactos de este tipo en atentados revela la necesidad de extremar las labores de inteligencia y prevención por parte de las autoridades.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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