En lo que aparentemente era una bodega de la localidad de Puente Aranda (occidente de Bogotá), se hacían fiestas multitudinarias que aglomeraban a 200 personas y duraban hasta 3 días, manifestó un joven, en Noticias Caracol.

El relato lo hizo el hermano de dos jóvenes que fueron a la fiesta ilegal y que ahora están bajo sospecha de contagio de COVID-19, agregó ese medio.

Para comprobar lo que ocurría allí, ese noticiero fue al sitio y mostró cómo decenas de jóvenes llegaban en taxi, se hacían afuera de la puerta de la bodega e ingresaban paulatinamente para la rumba.

Después de conocerse la historia del noticiero, la Policía fue el pasado sábado, golpeó la puerta y pidió ingresar repetidamente, pero nunca pudo hacerlo.

El joven anónimo dijo, en ese canal, que sus hermanas lo llamaron y le dijeron que no las dejaban salir del sitio.

Posteriormente, el joven fue hasta el lugar y amenazó con llamar a las autoridades. Ante la amenaza, pudo entrar al sitio y sacar a sus hermanas de la bodega en la que se estaba haciendo una fiesta de 3 días seguidos.

Luego de sacar a sus hermanas, las dos fueron puestas en cuarentena por sospecha de COVID-19, indicó el joven, en conversación con ese informativo.

Las jóvenes dijeron que adentro había unas 200 personas encerradas en un espacio en el que no se respetaba ninguna medida de bioseguridad. Asimismo, ellas indicaron que a la gente no la dejaban salir de la bodega hasta que se acabara la fiesta, concluyó Noticias Caracol.

Este es el informe del caso, publicado por ese noticiero:

Hace dos días, en el norte de Bogotá, desmantelaron otra fiesta ilegal

Cerca de 200 personas fueron encontradas el pasado viernes en una fiesta clandestina tomando bebidas embriagantes y violando el distanciamiento físico, en la Zona ‘T’ de Bogotá.

“El llamado a toda la ciudadanía es a cumplir las medidas sanitarias y generar una cultura de autocuidado que permita la reactivación económica de forma responsable. ¡No podemos poner en riesgo más vidas!”, puntualizó la alcaldía de Chapinero.

La alcaldía, igualmente, manifestó que la mayoría de los participantes estaban infringiendo las respectivas restricciones y no estaban respetando los protocolos de sanidad, impuestos en Bogotá para controlar la pandemia del coronavirus.