Una nota del informativo hondureño Proceso, con fecha del 2 de noviembre del 2010, detalló que un avión “de bandera colombiana, serie HK4669G, estaba transportando 25 fardos de cocaína y 75 kilos sueltos de drogas“, lo que sumaba más de 500 kilos de cocaína.

Según ese medio, la fuerza aérea hondureña obligó a la aeronave a aterrizar tras enterarse de su ingreso irregular. Además, indicó que en la maniobra murió el copiloto y que en tierra se habría presentado un cruce de disparos tras el cual fueron capturadas dos personas. Una de ellas era un colombiano identificado como Mario Fernando Sánchez Cardona.

¿Es o no es?

Una foto cortada que publicó Proceso demuestra que la matrícula del narcoavión es la misma que la del avión accidentado. Sin embargo, llama la atención que el reporte de ese medio indica que era una “avioneta [sic] bimotor blanca”, aunque Webinfomil detalla que el modelo de la aeronave siniestrada la mañana del 22 de septiembre es Cessna Grand Caravan, que se distingue por tener una sola hélice.

No obstante, en la foto del informativo hondureño se ve claramente que en la cola del avión se lee ese nombre, ‘Cessna Grand Caravan’, por lo que podría tratarse de un error de apreciación.

Foto: Proceso Digital
Foto: Proceso Digital

Sin embargo, las dudas no paran ahí. De acuerdo con CM&, la Aerocivil indicó este miércoles que el avión “está inscrito en el Registro Aeronáutico Nacional de Colombia desde el año 2009“.

Además, señaló que “cumple con la exigencia del decreto ley 0019 de 2012 sobre el certificado de carencia de informes por tráfico de estupefacientes vigente hasta el 19 de abril de 2023″.

Pese a estas inconsistencias, el otro hecho que sembró dudas desde el mismo momento en que se produjo el incidente es que, además de 4 heridos que fueron atendidos y remitidos a hospitales en el lugar del accidente, la Policía está buscando a dos personas más que, según testigos, apenas la aeronave cayó a tierra “salieron caminando del lugar sin dejar, hasta el momento, rastro alguno”.

De estas personas poco sabe, y mucho menos se conoce el motivo por el que desaparecieron del sitio antes de recibir atención médica, aunque también se dice que en su huida no abandonaron unos maletines.