La senadora Griselda Lobo, mejor conocida como Sandra Ramírez, dijo en su cuenta en Twitter, en la mañana del domingo, que los asesinatos de los militantes de su partido fueron perpetrados en una vereda del municipio de San Pablo.

El sábado, Jorge Iván Ramos, desmovilizado y miembro de la dirección nacional de las Farc, fue asesinado, según el partido, en el caserío de Palmachica, que hace parte del municipio de Santa Rosa, en la misma región del sur de Bolívar donde ocurrieron los otros 2 homicidios denunciados este domingo.

A través de un comunicado, también publicado en Twitter, la colectividad dijo que Ramos se encontraba en el sur del departamento trabajando con campesinos y mineros en proyectos que hacen parte del acuerdo de paz, sobre el cual reiteraron su petición de cumplimiento al Estado.

Griselda Lobo, por si parte, agregó que el crimen contra “tres militantes de Farc en una misma región en cuestión de horas debe ser una alerta para las autoridades” y cuestionó al presidente Iván Duque, sobre la situación al preguntar “¿cómo le decimos a nuestros compañeros y compañeras que estén tranquilos allá?”.

¿Quién está detrás de estos nuevos asesinatos?

Entre tanto el Congreso de los Pueblos, movimiento político y social de izquierda, dijo en un comunicado, compartido en Twitter, que Alcaraz y Gaviria fueron asesinados por “grupos paramilitares”.

El movimiento detalló que primero llegaron a la casa de Alcaraz a la que amarraron junto a su familia y luego fueron al centro del caserío en donde Gaviria tenía una tienda.

“Al ingresar a la tienda uno de los hombres le ordena dirigirse a la casa de Omaira pero él se resiste a ir y de inmediato le disparan en el abdomen (…) y al correr para intentar salvar su vida, le disparan nuevamente con otra arma en la cabeza, propinándole un total de 7 disparos”, señaló el Congreso de los Pueblos.

Tras ese homicidio, los criminales “regresaron a la casa de Omaira la sacaron a la puerta y la asesinaron”.

Según el partido, ya son 227 los exguerrilleros asesinados desde la firma del acuerdo de paz  en noviembre de 2016.

En lo corrido de este 2020, y sin contabilizar los recientes hechos denunciados, ya son 41 los excombatientes de las Farc y firmantes del acuerdo asesinados, según datos de Indepaz.