Desde hace una década, uno de los párrocos de esta iglesia, ubicada en la carrera Séptima con calle 20, centro de la capital, en honor a la Virgen de Las Nieves, decidió quitar la pila bautismal y arrendar el pedazo donde estaba ubicada, señaló Noticias Uno.

Según el medio, primero tuvo una joyería, pero después, “por necesidades económicas se convirtió en una pollería”. Incluso, algunas de los feligreses que entrevistó el noticiero se mostraron molestas por el olor de la grasa.

Sin embargo, el nuevo párroco, no solo logró quitar el asadero sino que eliminó el local comercial definitivamente. Ahora, el lugar deberá ser remodelado porque allí ya había sido adecuada una cocina y los baños.

El nuevo párroco buscará el permiso del Ministerio de Cultura para volver a tener la pila de bautismo correspondiente al resto de la estructura que data del siglo XX.

Este el informe completo del noticiero: