La mujer estaba en la casa de su hermano. Ante la presión de los medios para dar con el paradero de ella, decidieron dar a conocer su localización, tal como lo confirmó Semana, con quien habló el cónyuge de la recién aparecida.

Lucheta aseguró que su esposa deberá recibir apoyo sicológico, pues considera que son muy profundas las secuelas dejadas por la influencia del pastor Gabriel Ferrer, en Barranquilla

En diálogo con Noticias Caracol, el hombre dijo que su esposa se apartó del hogar y de su familia luego de que un hermano la invitara a un culto religioso, pues desde ahí ella cambió por completo.

“No era la misma persona de antes: ya no hablaba con nosotros, se fue apartando de los papás y de la familia. Mi esposa abandonó el hogar, me dejó a mí y a los dos hijos que tenemos, renunció al trabajo y perdió 20 años que llevaba laborando”, dijo el hombre, y el noticiero aseguró que la mujer pertenecía a la iglesia cristiana Berea.

El pastor sigue desaparecido

Luego de que Jesucristo no arribara a la tierra, como lo había asegurado el líder religioso, Gabriel Ferrer se esfumó con todo el dinero que los fieles le habían dado producto de la venta de sus objetos personales, pues él les dijo que no podían estar repletos de posesiones y pretender así ingresar al reino de los cielos.

A la fecha, Ferrer no responde llamadas ni mensajes, lo que ha generado indignación en el país.

Pulzo habló con el representante de la iglesia cristiana Berea en Sogamoso (Boyacá), Jaime Sánchez, y lo primero que dijo es que el pastor Ferrer es un “mentiroso” que se lucraba con el nombre de esa iglesia, y que hace poco perdió a una hijo por una enfermedad.

 “No sé qué buscaba él con esa mentira, pero lo que sí quedó claro es que lo que profetizó no se cumplió, y en la Biblia dice que si alguien profetiza algo y no se cumple, pues es un falso profeta”, aseguró Sánchez.

Pero en Sabanalarga todavía hay personas que defienden a Ferrer, y uno de ellos es Edgardo Lizcano, que pidió, en el informativo, “respetar las decisiones y la religión, porque ellos pueden adorar al ser que sea”.