Los patos, gallinas, conejos y cerdos asesinados (en algunos casos desmembrados) fueron hallados en el cuarto de basuras de la unidad del conjunto residencial ubicado en la localidad de Usaquén (norte de Bogotá), informó Noticias Caracol.

El registro de las cámaras de seguridad del conjunto ayudó a identificar a las personas que cometieron los sacrificios; serían los arrendatarios del apartamento que pertenece al general de Policía, añadió ese informativo.

De igual forma, las cámaras de la unidad residencial identificaron a una mujer que usaba cajas de comestibles para ingresar los animales vivos hasta el apartamento. Posteriormente, uno de los residentes de la vivienda sacaba a los animales muertos en bolsas negras y las depositaba en el cuarto de basuras, indicó ese noticiero.

Al respecto, el general de la Policía argumentó que el apartamento estaba debidamente arrendado por medio de una inmobiliaria a unas personas identificadas, por ese canal, como extranjeros.

Entre tanto, la Fiscalía General de la Nación, citada por Noticias Caracol, detalló que ya tiene plenamente identificados a los arrendatarios y que en estos momentos se está trabajando en su búsqueda.

Este es el informe de lo ocurrido en el norte de Bogotá, publicado por Noticias Caracol:

¿Un rito satánico con animales muertos?

Esta es la teoría que propuso el informativo; sin embargo, los hechos siguen siendo materia de investigación por parte de las autoridades correspondientes.

Donde sí se identificaron plenamente rastros de ritos satánicos fue en la cárcel La Picota (sur de Bogotá). Allí, la Policía encontró rituales y elementos de brujería que utilizaban los presos para “encomendar” que sus crímenes se ejecutaran sin problemas.

Entre los elementos que más llamaron la atención estaban unas figuras de duendes que tenían pegados varios billetes de diferentes denominaciones. A estas imágenes, los delincuentes les rezaban para que los delitos y extorsiones que cometían fueran exitosos, detalló el pasado lunes Noticias Caracol.