La mujer hizo la denuncia y mostró el panfleto en el que criminales le hacen saber que fue declarada “objetivo militar”, y que no la quieren ver más en los Montes de María, según dio a conocer Semana.

“Vas a ser la próxima líder asesinada. Te vamos a hacer igual o peor que a María del Pilar (Hurtado)”, la líder comunitaria asesinada delante de sus hijos en Tierralta (Córdoba), se lee en la carta, que según la revista está firmada por supuestos miembros de las Autodefensas (AUC).

En otro aparte del texto, los criminales le dicen a Velasco que su “hijito será el próximo del video”, haciendo alusión a las desgarradoras imágenes que se vieron en una grabación de uno de los hijos de Hurtado, que aparecía llorando y lamentándose junto al cuerpo sin vida de su madre.

“Eres una guerrillera, sabemos todo de ti. Todo lo que haces, tus reuniones con mujeres. Eres una líder fuerte, te vamos a matar, la orden es desaparecerte”, dice el texto.

En el párrafo final de la carta, los criminales dicen que hacen parte de “un grupo fuerte” que conoce al detalle cada movimiento de la lideresa, y aseguran que “los policías” son sus “aliados”.

“Ellos nos informan todo de ti”, le anuncian.

Tomada de Blu Radio

Y es que de acuerdo con Blu Radio, Yirley Velasco no cuenta con un esquema de seguridad para su protección, sino que policías son los que le prestan vigilancia en su vivienda.

En diálogo con esa emisora, la mujer denunció que además de la carta también ha recibido llamadas y mensajes de texto intimidantes, y dijo que esta situación se presentó luego de que saliera de un evento de la Comisión de la Verdad en Cartagena, la semana pasada.

“Desde el jueves estoy recibiendo llamadas y mensajes de texto. Encontramos un sobre en la puerta de la casa amenazándome que me van a matar”, reiteró Velasco en la cadena radial.

Semana recordó que esta mujer se hizo visible en el país luego de participar en un video de YouTube junto al periodista Daniel Samper Ospina, en el que ella denunció que la “quieren matar”. Además, contó que cuando ella tenía 14 años le tocó presenciar una masacre en la población de El Salado, a manos de paramilitares.