El hecho que se endilga al mandatario municipal ocurrió el 6 de abril de 2017 cuando sicarios ultimaron al abogado y líder social en su oficina privada, reseñó el ente acusador.

Al parecer, el asunto que habría motivado el asesinato del abogado estaría relacionado con las denuncias que hizo sobre la existencia de irregularidades en la venta de un lote para la construcción de una ciudadela, agregó la Fiscalía.

El terreno habría sido vendido a una constructora que nada tenía que ver con el proyecto y el caso fue llevado por Ochoa Sánchez al despacho del alcalde.

El mandatario fue capturado en Bogotá en julio de 2018 y su caso fue trasladado a la seccional de la Fiscalía en Huila, que tardó 11 meses en preparar la acusación contra Rico Rincón con base en el testimonio de uno de los gatilleros que participó el homicidio de Ochoa.

El sicario, que permanece como testigo protegido de la Fiscalía, vinculó al actual mandatario de Pitalito como presunto determinador del delito de homicidio, es decir, que aparentemente incidió en alguien para que cometiese el crimen o hizo que surgiera la idea de cometerlo.

Así lo confirmó la Fiscalía al precisar que el sicario dijo “haber recibido órdenes de Rico Rincón para acabar con la vida de Ochoa Sánchez, lo mismo que de tres personas más, que también son procesadas”.

Por este hecho, fueron vinculadas otras 12 personas.