El problema fue que la farmacéutica las despachó sin etiqueta y que se dieron cuenta una vez rompieron la cadena de frío que deben mantener las vacunas para que sean efectivas.

Así lo explicó el secretario Gómez: “Solo al momento de sacarlas de la ultracongelación revisamos frasquito por frasquito. En una de estas cajas un número de estos frascos venían sin etiqueta. Esto es una anomalía de fábrica y esto lleva a que inmediatamente este biológico se ponga en cuarentena”, hasta recibir la instrucción para devolverlas.

El problema de que no tenga la etiqueta, puntualizó el funcionario, es que a los pacientes se les debe dar toda la información antes de aplicarla o de lo contrario no se puede cumplir el proceso, pues es allí donde la persona puede verificar el tipo de vacuna, el lote al que pertenece, laboratorio y la fecha de vencimiento.

El funcionario detalló que las dosis se apartaron del lote que se les había asignado , pero aclaró que no es un error del Distrito ni del Gobierno Nacional sino directamente del laboratorio que las despachó a Colombia.

Gómez detalló que ya le informaron de la situación al Ministerio de Salud, que “a su vez eleva la queja no solo ante el Invima sino ante Pfizer“, para que la farmacéutica le reponga esas dosis al país.

Además, fue claro en que “en ningún caso se pueden usar porque ya se sacaron de los – 70°” y que espera confirmación del Gobierno sobre cómo se van a reemplazar, pues hacían parte del lote con el que estaban inmunizando al personal de salud de primera línea.

Fuera de esas 372 dosis y de 18 más que no se aplicaron por tener “micropartículas” y están en revisión de farmacovigilancia, Bogotá ya aplicó la totalidad del segundo lote de Pfizer. En total fueron 15.828 vacunas utilizadas entre médicos y adultos mayores de 80 años.

Según el reporte del Ministerio de Salud, a la fecha se han aplicado 41.408 dosis en toda la ciudad, que este miércoles sumó 660.487 casos de coronavirus y cerca de 14.000 fallecidos.