El organismo, que verifica el acuerdo que terminó con la que fuera la organización rebelde más poderosa de América, publicó en Bogotá un informe en que subraya la alarma del secretario general, Antonio Guterres, frente a los crímenes contra los antiguos rebeldes.

En ese sentido, urgió “a que se adopten medidas más efectivas para proteger la vida de los y las excombatientes, teniendo en cuenta especialmente que el 2019 ha sido el año más violento” para ellos.

Según la misión de la ONU en Colombia, en 2019 hubo 77 asesinatos, 20 de ellos en el último trimestre. La cifra supera los 65 casos documentados en 2018 y los 31 en 2017.

“El número total de asesinatos desde la firma del Acuerdo Final de Paz llega ahora a 173, además de 14 desapariciones y 29 intentos de homicidio”, subrayó la organización.

El presidente Iván Duque se dijo “preocupado” ante el asesinato de excombatientes y aseguró en entrevista con Blu Radio que se deben “mejorar las herramientas de denuncia y de protección (…) para minimizar estos hechos”.

La ONU citó cifras de autoridades locales según las cuales el 80% de los ataques están relacionados con grupos y organizaciones criminales vinculadas con el narcotráfico y otras actividades ilegales como la minería ilegal.