El avión cisterna de la empresa estadounidense Global SuperTanker fue contratado por el gobierno boliviano y tiene “capacidad para transportar 150.000 litros” de agua o líquido retardante de fuego, explicó el miércoles el vicepresidente Álvaro García, quien busca frenar el incendio forestal que arrasa una extensa zona de 744.711 hectáreas de bosque.

El ‘Supertanker’ se unirá a seis pequeñas aeronaves, 126 vehículos, 21 cisternas, ocho ambulancias y 2.500 personas en la lucha contra el fuego.

La garantía del alquiler “es de 800.000 dólares y cada vuelo sale a 16.000 dólares”, precisó García y detalló que el avión será utilizado “los días que sean necesarios”.

Los focos ígneos se intensificaron en agosto por la quema de campos de cultivo, práctica ancestral llamada localmente “chaqueo”, según la cual la ceniza mejora la calidad de la tierra para la siembra.

El gobierno de Bolivia, en cabeza del presidente Evo Morales, urgió el jueves a sus pares de Paraguay y Brasil a tomar acciones en la zona denominada “Triángulo Man Césped”, sobre la Hidrovía Paraná-Paraguay, que comparten las tres naciones, presa del fuego.

Bolivia y Paraguay acordaron el jueves desarrollar un “trabajo conjunto de los dos países, tanto en el territorio boliviano como en el territorio paraguayo”, según el ministro boliviano de Medioambiente y Agua, Carlos Ortuño.

Mientras, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) pronosticó “lluvias en horas de la tarde-noche del domingo” en la región afectada por el incendio.