De acuerdo con el diario The Sun, la mujer que perdió a su hijo con 3 meses de gestación fue identificada como Leanne Perrett, de 35 años y el hecho ocurrió el pasado 8 de agosto.

Gracias a varios videos, incluido el de la cámara corporal del oficial que le disparó, se ve el momento exacto en que Perrett es alcanzada por el ‘taser’ y luego cae desplomada al piso.

El suceso ocurrió, según el mismo diario, porque un policía identificado solo como PC Hughes, intervino cuando vio a Perrett y su novio Kyle Butts, de 34 años, discutiendo en la calle.

En medio de la discusión, la pareja se puso agresiva con el policía y por ello este intentó arrestar a la mujer embarazada. Sin embargo, en ese momento Butts lo golpeó y por eso soltó a Perrett.

Unos segundos después, cuando el uniformado había sometido al otro sujeto, la mujer se levantó y agredió al policía. La reacción de Hughes fue disparar su pistola eléctrica.

En medio del proceso judicial, Perrett y Butts admitieron haber agredido al oficial y haber usado palabras o comportamientos amenazantes para causar miedo a la violencia, detalla The Sun.

Sin embargo, la mujer denunció a la policía porque esa agresión que desembocó en un aborto espontáneo de su bebé.

“Si bien no hay evidencia médica que indique que esta fue la causa directa, ella perdió al bebé en los días siguientes”, dijo al rotativo británico Tom Trobe, abogado de la mujer.

Tras escuchar a todos y ver los videos, el juez Shoman Khan justificó al oficial y su uso de la pistola ‘taser’ como una acción “instintiva” y por el contrario condenó a la pareja, indica el mismo medio.

Perrett y su pareja fueron sentenciados por la riña. La mujer pagará 16 semanas de cárcel, mientras que el hombre, 8 meses, pero las decisiones están suspendidas mientras los 2 se rehabiliten de las drogas, finaliza The Sun.

Luego del debate sobre el uso de la pistola ‘taser’, la policía de Gales defendió su uso contra mujeres embarazadas.

“No se ha tomado ninguna medida disciplinaria contra el agente y la policía de Gales del Sur elogió la forma en que había actuado en una situación difícil”, publica el diario The Guardian.

La policía argumentó que no había evidencia médica que probara un vínculo entre la descarga de la pistola eléctrica y la pérdida del niño.

Por el contrario, Rosalind Comyn, directora de políticas y campañas de Liberty, condenó el hecho.

Este trágico incidente debería hacer que el gobierno se detenga a considerar cómo el uso cada vez mayor de armas ‘taser’ está poniendo a las personas en riesgo de lesiones graves, que alteran la vida o la muerte”, expresó a The Guardian.