Los pasajeros están fuera de peligro. Fueron rescatados 42 adultos y un niño“, dijo a la agencia oficial RIA Nóvosti Alexéi Físhev, portavoz de la administración de la república rusa de Buriatia.

El aparato, un turbohélice perteneciente a la compañía aérea regional Angará, había despegado de Nizhniangarsk con destino a Ulán-Udé, pero tras detectar fallo en uno de los motores los pilotos decidieron regresar al aeropuerto de origen.

“Según datos preliminares, al aterrizar el avión se salió de la pista unos 100 metros, colisionó con una instalación purificadora y se incendió”, dijo Físhev.

Por su parte, el jefe la república de Buriatia, Alexéi Tsydénov, declaró que ninguno de los heridos se encuentra grave.

Entre los catorce pasajeros que necesitaron asistencia médica no hay heridos graves. Se trata de lesiones leves y de mediana gravedad“, dijo Tsydénov a la cadena de televisión Rossía 24.

Según la administración del aeropuerto de Nizhniangarsk, los pilotos informaron a la torre de control de fallos en los sistemas de mando del AN-24 antes de efectuar el aterrizaje, lo que permitió desplegar oportunamente los equipos de emergencia.

Este accidente es el segundo con víctimas mortales en menos de dos meses durante un aterrizaje de emergencia de un avión de pasajeros en un aeropuerto ruso.

El 5 de mayo pasado, 41 personas murieron al incendiarse un avión ruso SSj-100 cuando efectuaba un aterrizaje de emergencia en el aeropuerto moscovita de Sheremétievo.