“Esto ha estado sucediendo por demasiado tiempo en nuestro país. Demasiados años. Demasiadas décadas ahora”, afirmó Trump en un acto en la Casa Blanca poco después de que se conociese la cifra preliminar de víctimas en la escuela secundaria de Santa Fe, a las afueras de Houston.

“Es terrible (…) Hoy es un día triste, muy, muy triste”, agregó.

El mandatario subrayó que su gobierno “está determinado a hacer todo lo que está en su mano para proteger a los estudiantes” y “mantener las armas lejos de las manos de aquellos que suponen una amenaza para ellos mismos y otros”.

El nuevo tiroteo se produce a solo tres meses del sucedido en febrero en una escuela secundaria de Parkland (Florida) en el que fallecieron 17 personas, y que provocó una ola de manifestaciones en el país para reforzar el control de armas, pero que finalmente no se concretó en ninguna legislación.

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Trump ha defendido armar a algunos profesores de los centros educativos como medida para reforzar la seguridad de los estudiantes, propuesta que ha generado gran polémica entre la opinión pública estadounidense.

El sheriff del condado de Harris, en el que se encuentra Santa Fe, Ed González, confirmó en rueda de prensa que hay “entre ocho y diez muertos”, principalmente alumnos, y reveló que varios heridos ya están siendo tratados por los servicios sanitarios, sin ofrecer más detalles.

El autor, que no ha sido identificado pero varias fuentes señalan que podría tratarse de un estudiante del propio instituto, se encuentra detenido, según confirmó previamente la policía.

Santa Fe es una ciudad de 12.000 habitantes situada 55 kilómetros al suroeste de Houston.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.