Un artículo del diario neoyorquino titulado ’18 revelaciones de un tesoro de registros tributarios de Trump’ revela aspectos de las finanzas del presidente que durante su presidencia se ha negado a hacer públicos.

Aunque los detalles publicados no relacionan a Trump con el gobierno de Rusia o empresas de ese país, sí evidencian que el presidente ha recibido fondos de fuentes extranjeras y “grupos de interés en EE. UU.”.

Las investigaciones del diario señalan que documentos tributarios equivalentes a 18 años, el presidente dejó de pagar impuestos durante 11 años, atribuidos a que el entonces magnate inmobiliario reportó pérdidas en sus negocios, lo que le eximieron de pagar impuestos.

De hecho, en 2016, año en que fue elegido presidente, solo pagó 750 dólares en impuestos.

El medio publica que es una práctica común entre los ricos de ese país aprovechar ciertos vacíos en la ley para reducir su carga tributaria, pero que incluso así los demás pagan más impuestos de los que pagó el presidente.

Según las cuentas del ‘Times’, Donald Trump pagó 400 millones de dólares menos que el promedio tributado por los demás multimillonarios, lo que lo hacen único si se compara con la tributación de los anteriores presidentes del país. El diario también recuerda que Trump ha sido el presidente de EE. UU. más adinerado.

Incluso, el medio señala que como presidente en ejercicio, Trump no ha pagado impuestos, y lo compara con Barack Obama y con George W. Bush, que como mandatarios tributaban más de 100.000 dólares anuales, cada uno.

Otra de las movidas de Trump en materia tributaria señaladas por el diario es la devolución de 72,9 millones de dólares que obtuvo de las autoridades en 2010, luego del dinero ganado por el éxito de su programa de televisión ‘El aprendiz’.

Haciendo un promedio, según el periódico, dicho saldo a favor equivale a una reducción del monto pagado en impuestos en 1,4 millones de dólares anuales, entre el 2000 y el 2017.

Otro de los vacíos en la ley tributaria provechados por Trump y que destaca el diario es la quiebra de uno de sus casinos, que en lugar de simplemente acogerse a la ley 11 (ley de quiebras), recibió un 5 % de utilidades sobre el valor total de los casinos, a cambio de su renuncia a la participación en la empresa.

Una más de las conductas atípicas de Trump con sus impuestos es que muchos de sus lujos y gastos personales los incluye como gastos corporativos, además de que las consultorías personales de su hija Ivanka también son declaradas como gastos empresariales.

Ejemplo de estos gastos suntuosos son los 70.000 dólares al año por cortes de pelo que pagaba cuando tenía el ‘reality’ de televisión ‘El aprendiz’, que cuando se pasan como gastos corporativos (y no personales) ayudan a reducir impuestos, señala el diario neoyorquino.