Trump realizó una sorpresiva visita al Centro Médico Walter Reed en noviembre. Que la cita no estuviera agendada, contrariamente a los protocolos establecidos, atizó especulaciones sobre padecimientos graves, pese a que la Casa Blanca insistió en que solo se había adelantado una parte de su chequeo anual de salud.

Sin embargo, la cadena de noticias CNN reportó que un reciente libro escrito por un periodista del diario The New York Times asegura que el vicepresidente, Mike Pence, fue puesto “en espera para tomar temporalmente los poderes de la presidencia”, en caso de que Trump fuera anestesiado durante la visita hospitalaria.

CNN, que obtuvo una copia del libro –aún no distribuido– de Michael Schmidt, dijo que el autor no especificó la fuente de su información.

El reporte de CNN provocó que usuarios de redes sociales aseguraran -sin evidencia- que Donald Trump había sufrido un accidente cerebral.

“Ahora tratan de decir que su presidente favorito, yo, fue al Centro Médico Walter Reed habiendo sufrido una serie de miniapoplejías. Nunca pasó”, respondió Trump a través de Twitter el martes, calificando los rumores de “noticias falsas”.

El médico personal de Trump, Sean Conley, emitió un comunicado en el que asegura que el presidente “no ha experimentado ni ha sido revisado por accidente cerebro-vascular (apoplejía) o ataque isquémico transitorio (miniapoplejía)“.