Los jefes de tres comités de la Cámara de Representantes -Inteligencia, Asuntos Exteriores y Supervisión- escribieron a la Casa Blanca para pedir información sobre el fondo de las conversaciones de los líderes, cualquier nota o documento relacionado con las pláticas y sobre si Trump, u otra persona actuando en su nombre, ocultó o tergiversó el contenido de las comunicaciones.

En su carta al jefe de gabinete interino de la Casa Blanca, Mick Mulvaney, los líderes demócratas advirtieron que la destrucción, manipulación o la retención de dichos documentos representaría una “directa contravención de las leyes federales”, que obligan a los presidentes y otros funcionarios a preservar este tipo de material.

“Según reportes de prensa, el presidente Trump, en varias ocasiones, parece haber tomado medidas para ocultar los detalles de sus comunicaciones con el presidente Putin a otros funcionarios de la administración, el Congreso y el pueblo estadounidense”, señalaron Adam Schiff, Elliot Engel y Elijah Cummings en un comunicado.

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Trump generó sospechas sobre sus vínculos con Rusia el año pasado cuando, en una clara ruptura con la práctica diplomática habitual, hizo salir a sus asesores durante dos horas mientras conversaba con Putin durante su primera cumbre formal en Helsinki.

Sólo una estadounidense se quedó en la habitación durante el encuentro, Marina Gross, una intérprete que trabajaba para el Departamento de Estado. El año pasado, los demócratas de la Cámara baja no lograron que Gross testificara sobre la cumbre.

Pero los demócratas se quedaron en enero con el control de la Cámara de Representantes. Y el 21 de febrero, los tres representantes demócratas le escribieron a Mulvaney para pedirle “información básica” sobre si Trump destruyó documentos y, si no ocurrió así, dónde se encuentran esos documentos.

“La Casa Blanca no dio ninguna respuesta a nuestro pedido. Como resultado, ahora estamos ampliando nuestra investigación”, dijeron.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.