El mensaje fue escrito en la noche del martes, algunas horas después de la agresión que ocurrió en Rancho Tehama, una localidad rural en California. Sin embargo, se equivocó de ciudad y de estado, y escribió esto:

Pantallazo de Twitter

“Que Dios esté con la gente de Sutherland Spings, Texas. El FBI y las fuerzas del orden ya llegaron”.

El trino fue eliminado en la mañana del miércoles.

Por supuesto, muchos pensaron que Trump había copiado y pegado el mensaje que había escrito el día de la masacre en Sutherland Springs, del pasado 5 de noviembre, que dejó 26 personas muertas. Sin embargo, al mirar el trino de ese día, se ve que, aunque la idea es la misma, hay varios detalles diferentes:

“Que Dios esté con la gente de Sutherland Springs, Texas. El FBI y las fuerzas del orden están en el lugar. Estoy monitoreando la situación desde Japón”.

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Pero en redes, la gente no tuvo piedad con el presidente y, desde que publicó el desacertado trino, muchos usuarios se han dedicado a darle ‘palo’. Estos son algunos de los mensajes más destacados:

“Ese tiroteo ocurrió hace diez días. Diez”.

“Hoy, el presidente de Estados Unidos no pudo recordar y ni siquiera se molestó en verificar dónde ocurrió el más reciente tiroteo masivo en el país”.

“El hecho de que el presidente de Estados Unidos no pueda ni siquiera hacer seguimiento de todos los tiroteos masivos es un argumento muy convincente para una reforma de armas”.

“¿Copió y pegó esto y olvidó cambiar la ciudad?”.

“¿Quéee? Eso fue hace como 2 semanas”.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.