Estimamos que el nivel (de tráfico) de 2019 no se alcanzará hasta 2024, que es un año más tarde de lo que habíamos previsto anteriormente”, dijo Brian Pearce, director financiero de IATA, que destacó las incertidumbres sobre el levantamiento de las restricciones fronterizas.

La recuperación del número de vuelos fue más lento de lo previsto en mayo y junio, añadió, y el segundo semestre seguirá la misma tendencia.

Para 2020, la caída del volumen de vuelos será del 63 %, en lugar del 55 % previsto anteriormente.

“Las proyecciones dependen mucho de la manera como los países controlan el virus”, alertó Pearce.

Una vacuna contra el COVID-19 podría mejorar la situación, ante la incapacidad de los gobiernos para controlar la pandemia, dijo el directivo.

La situación es particularmente sombría “para los viajes transatlánticos”, en los que no se está produciendo una reapertura masiva de vuelos.

La organización, que agrupa 290 aerolíneas, estima que en 2020 el sector perderá 419.000 millones de dólares, lo que significa una caída de la mitad del volumen de negocios promedio.