De acuerdo con el proyecto de ley, una persona que haya sido presidente de Rusia no puede ser juzgada por una causa criminal o administrativa, ni tampoco ser detenida, registrada o interrogada.

Esta inmunidad, que también favorecerá a la familia de los exmandatarios, amparará su patrimonio inmobiliario, sus medios de comunicación [dispositivos-redes sociales] y todos los documentos que le pertenezcan.

Los exjefes de Estado solo podrían perder este beneficio si son acusados de traición. Además, esta denuncia tendría que contar con el apoyo del Tribunal Supremo, el Tribunal Constitucional, la cámara baja del parlamento y dos tercios de los diputados de la Duma.

El texto del proyecto, presentado por un senador y un diputado del partido Rusia Unida, puntualiza que la inmunidad judicial sería vitalicia, medida que parece hecha a favor del presidente Vladimir Putin.

Aunque el Kremlin lo desmintió y enfatizó que Putin goza de un buen estado de salud, la iniciativa legislativa hizo que aumentaran los rumores sobre una posible salida del poder del mandatario de 68 años.

El presidente, hace unas semanas, fue objeto de una especulación en el país euroasiático después de que el profesor Valery Solovei sugiriera que el líder sufría de Parkinson y que su familia lo había instado a retirarse el año próximo.