Entre los capturados, de acuerdo con el diario El Mundo, hay 2 veterinarios que eran los que se encargaban de hacer las ventas a alrededor de toda Europa, ofreciendo a los perros con esa cruel característica: no ladran por tener las cuerdas vocales mutiladas.

Los canes rescatados por las autoridades españolas, que identificaron al líder de la banda como Adolfo G., de 56 años, estaban en el sótano de una casa en “pésimas” condiciones de salubridad, indica el mismo medio.

Uno de los hallazgos que más desconcertó a los oficiales que llevaron a cabo el operativo fue un par de crías muertas y congeladas luego de ser envueltas en papel periódico, detalla el rotativo español.

Según estimaciones de la policía de España, la banda liderada por Adolfo G. habría ganado unos 2 millones de euros (casi 7.500 millones de pesos colombianos) vendiendo esta clase de perros, en su mayoría raza chihuahua, pero también pomeriana, señala El Mundo.

Las autoridades dieron con estos delincuentes gracias a una denuncia de finales del año pasado sobre un criadero ilegal en la localidad madrileña de Meco.

Los perros rescatados están en manos de varias organizaciones de protección de animales a la espera de una decisión de un juez, el cual dejó a los capturados en libertad con los cargos de maltrato animal y falsedad en documentos, finaliza ese diario.