De acuerdo con el diario The Washington Post, McLoone abrió una cuenta bancaria secreta en 2011 para darse una vida de lujos. Aparte de pagar por favores sexuales, alquiló una casa en la playa y gastaba dinero cenando en lujosos restaurantes con sus “novios” que conocía a través de la aplicación para gays Grindr.

El robo pasó desapercibido durante seis años, pero McLoone fue arrestado este miércoles y acusado de 19 cargos, incluido el robo y la recepción de bienes robados, explica el mismo medio.

El padre McLoone tenía una posición de liderazgo, y sus feligreses confiaban en él para manejar adecuadamente sus generosas donaciones a la iglesia. McLoone violó la confianza de los miembros de St. Joseph para su propio beneficio personal”, dijo al rotativo estadounidense el jefe de la Oficina del Fiscal del condado de Chester, Charles A. Gaza.

En total, el ente acusador dice que el religioso robó exactamente 98.405 dólares (334 millones de pesos) para financiar su ostentosa vida desde que empezó a apropiarse del dinero de las donaciones, detalla The Washington Post.

La arquidiócesis de Filadelfia descubrió la cuenta secreta de McLoone en 2018, algo que va en contra de los procedimientos de la iglesia católica en EE. UU., por lo que la congelaron y empezaron una investigación sobre los registros financieros de la parroquia, indica el mismo rotativo.

El sacerdote salió de la cárcel al pagar una fianza de 50.000 dólares y debe presentarse ante el tribunal para la audiencia preliminar el próximo 18 de septiembre.

Melissa McCafferty, abogada del acusado, dijo a The Washington Post que la denuncia está basada en “muchas sospechas, insinuaciones y sentimientos personales sobre la vida personal [de McLoone], que no tienen nada que ver con un delito cometido“.