En medio de las opciones para el turismo en temporada vacacional, hay un documento como el pasaporte que a nivel internacional juega un papel determinante y que tiene la particularidad de que no es igual en todos los países en el mundo, algo que tiene una interesante historia en cada caso.
El color de un pasaporte no es una elección estética al azar, sino que responde a factores geopolíticos, históricos y económicos que agrupan a las naciones en categorías globales.
En el mundo solo existen cuatro colores de pasaportes: azul, rojo, verde y negro. Cada uno responde a razones políticas, geográficas, religiosas o de identidad nacional, y la elección es completamente libre para cada país.
Esto lo confirma una fuente oficial de alto nivel. Anthony Philbin, director de comunicaciones de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), organismo especializado de la ONU, confirmó que “nada estipula el color de la cubierta” del pasaporte. La OACI sí regula materiales, dimensiones y seguridad del documento a través de su Doc 9303, pero el color queda a criterio de cada Estado.
Según Hrant Boghossian, cofundador de Passport Index, organismo que clasifica los pasaportes del mundo, los colores son asignados de acuerdo con la ubicación geográfica, motivos políticos e identidad nacional. Además, aunque solo existen cuatro colores, cada uno puede verse en diferentes tonalidades; el azul, por ejemplo, varía entre marino, aqua y cielo.
El azul es el color más común, con 84 pasaportes en el mundo. Lo usan países como Estados Unidos, Canadá, Australia y las naciones del Caribe. También tiene representación en América del Sur, con países del Mercosur como Brasil, Paraguay y Argentina. Representa comúnmente al ‘Nuevo Mundo’ y a la libertad geográfica.
Esta información sobre la transición cromática y el simbolismo regional se encuentra documentada en las plataformas de servicios consulares estadounidenses y en los archivos históricos de los tratados de integración del Cono Sur.
El rojo es adoptado frecuentemente por países con historia comunista, como Rusia y China, y por los miembros de la Unión Europea, que usan un tono borgoña. En América Latina lo usan países como Perú, Ecuador, Bolivia y Colombia. En el caso de la Comunidad Andina lo adoptaron para simbolizar su cooperación económica regional.
Los pasaportes de color negro son los más inusuales. Es el elegido por varias naciones africanas como la República Democrática del Congo, Zambia, Botswana, Burundi, Chad, Angola y Malawi. Solo siete países en el mundo lo usan.
Desde el punto de vista técnico, los colores oscuros son preferidos por los departamentos de estado porque ocultan mejor el desgaste físico y la suciedad, manteniendo una apariencia oficial respetable durante toda la vigencia del documento, según explican los manuales de seguridad de documentos de identidad.
El verde en los pasaportes tiene una fuerte carga simbólica vinculada directamente a la religión islámica y a la geografía africana. Fuentes oficiales como la OACI y diversos estudios de la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) indican que el verde simboliza la vida y la naturaleza, además de ser el color predilecto del profeta Mahoma. Por esta razón, naciones como Arabia Saudita, Marruecos y Pakistán lo utilizan oficialmente en sus documentos.
Además, países como Nigeria y Senegal emplean el verde para denotar su pertenencia a la alianza económica CEDEAO, lo que demuestra que el color puede tener fines tanto espirituales como comerciales, según los registros de integración africana.
Cabe remarcar que, según la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), no existe una normativa técnica que obligue a los países a usar un tono específico. Por esta misma razón, lo que se puede ver en cada caso es una historia que este documento cuenta sobre cada uno de los países.
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