“Mis condiciones de salud no son perfectas. Una salud pobre puede derivar en decisiones políticas erróneas“, explicó, manifestándose “profundamente triste” por tener que tomar esta decisión.

Abe visitó un hospital el 17 y el 24 este mes para revisiones médicas, pero sus portavoces insistieron en que no se trataban de complicaciones serias y dijeron que su salud era buena.

Los medios nipones, sin embargo, recordaron que el primer mandato de Abe como primer ministro, entre 2006 y 2007, terminó por complicaciones de salud a causa de una colitis ulcerosa crónica que entonces padecía, la misma que lo vuelve a forzar a apartarse del poder.

Las especulaciones sobre el estado de salud de Abe se habían acrecentado recientemente. Según informó la cadena pública de televisión NHK, Abe quería evitar que la política nacional se vea afectada por un posible empeoramiento de su condición. La información fue confirmada también a la agencia local Kyodo por fuentes del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD).

Eso sí, todavía no hay una fecha clara para hacer efectiva la renuncia del líder del partido gobernante, cuyo mandato como jefe del Gobierno acababa en septiembre del 2021. “Voy a continuar cumpliendo mis funciones hasta que un nuevo primer ministro sea nombrado”, añadió Abe.

El nuevo jefe de gobierno será probablemente el vencedor de las elecciones por la presidencia del Partido Liberal-Demócrata (PLD), dirigido actualmente por Abe.