De acuerdo con esta nueva ley, el departamento de policía de Hong Kong puede realizar diferentes registros sin orden judicial, mientras estime que existe una amenaza “inminente” de riesgo nacional.

Las fuerzas del orden, igualmente, tienen de ahora en adelante el poder de controlar y eliminar de internet cualquier tipo información.

Cuentan, asimismo, con la potestad de exigirles a las empresas de ese sector que retiren de las redes sociales los mensajes que van en contra de la seguridad, y si se niegan, podrían ser objeto de multas económicas y de condenas de hasta un año de prisión.

El jefe de la policía también puede pedirles a las organizaciones políticas internacionales, incluidas las taiwanesas, suministrar informacion sobre sus actividades en la excolonia británica, como sus fuentes de ingresos o sus gastos.

Este anuncio se produce luego de que Facebook, Google y Twitter confirmaron que no responderían a las demandas de información sobre sus usuarios procedentes del gobierno y las autoridades de Hong Kong, por respeto a la libertad de expresión

La nueva ley, por otro lado, considera ilegales algunas opiniones políticas, como el apoyo a la independencia o a una mayor autonomía del territorio.

Esta medida, impuesta el 30 de junio por China, es la decisión más radical tomada sobre Hong Kong desde 1997. “Estas disposiciones son aterradoras porque dan a la policía poderes que normalmente están vigilados por el poder judicial”, afirmó el abogado Anson Wong Yu-yat.

La jefa del ejecutivo, Carrie Lam, que también goza de importantes poderes en materia de vigilancia, manifestó este martes que el gobierno implementará “rigurosamente” la controvertida ley y enfatizó que devolverá la estabilidad a la excolonia.