Carroll aseguró en junio pasado que Trump la agredió sexualmente en un cambiador de la lujosa tienda Bergdorf Goodman, en la Quinta Avenida de Nueva York, a mediados de los años 90.

Carroll demandó a Trump por difamación en noviembre. “Ella no es mi tipo”, dijo tras el incidente Trump, negando la agresión. Una frase que Carroll asegura dañó su reputación y su carrera.

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Como parte de la demanda, su abogado presentó una moción pidiendo que Trump sea sometido a un examen físico para comparar su ADN con el material genético de “un hombre no identificado” hallado en un vestido negro que Carroll dice que vestía cuando fue violada.

“El vestido ha sido examinado. Tenemos los resultados. Mi abogado @kaplanrobbie ha notificado al abogado de @realDonaldTrump para que entregue una muestra del ADN de Trump”, escribió Carroll en Twitter.

La demanda de Carroll describe cómo Trump se encontró con ella por casualidad en la tienda de Manhattan, le pidió que le ayudara a comprar un regalo para una mujer -una pieza de lencería- y luego la llevó hasta un cambiador, donde supuestamente la besó y la violó.

Trump negó entonces las acusaciones, la llamó mentirosa y dijo que su único objetivo era buscar publicidad para vender su nuevo libro.

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El presidente afirmó que no conocía a la escritora -aunque luego la revista New York publicó una foto de los años 1980 en la que ambos aparecen juntos, en compañía del marido de Carroll- y que nunca la habría agredido porque la periodista “no es mi tipo”.

Carroll, que hace tiempo escribe una columna para la edición estadounidense de la revista Elle, es al menos la décimo sexta mujer en acusar a Trump de mala conducta sexual antes de que éste fuera elegido presidente.

Trump niega todas las acusaciones.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.