Como en muchos países del mundo, Argentina también sacó provecho del confinamiento y los delitos más comunes bajaron en un alto porcentaje. En este caso, se presentó el único secuestro extorsivo del mes (abril) y es una historia algo bizarra.

De acuerdo con el diario Clarín, el pasado 15 de abril, el grupo de amigos reunió 12.000 pesos argentinos (un poco más de 700.000 pesos colombianos) para comprar un kilo de marihuana.

El joven que terminó secuestrado salió de su casa y se reunió con el resto de compañeros con los que hizo una “vaquita” para comprar la droga. Luego, consultaron con dos chicas y un joven por la aplicación de mensajería Telegram sobre si tenían esa cantidad, indica el mismo medio.

Confiado de que el negocio estaba listo, el joven se dirigió al cruce de las calles Almirante Brown y España para hacer el intercambio y regresar a la casa donde estaban reunidos, señala el rotativo argentino.

Pero cuando los jóvenes abrieron el paquete que les entregaron, en vez de marihuana, había un ladrillo de pasto viejo, seco y prensado, lo que desató la ira de los otros involucrados que se sintieron estafados, detalla Clarín.

Por ese motivo y para recuperar el dinero que acababan de perder, decidieron secuestrar al intermediario que fue por la marihuana. Para soltarlo, pidieron a la madre los mismos 12.000 pesos y para presionarla, la hicieron escuchar como lloraba su hijo, detalla ese diario.

La mujer denunció el hecho ante la policía y luego de 3 horas retenido, los otros jóvenes lo soltaron porque se asustaron cuando vieron pasar a un patrullero.

Sin embargo, dice Clarín, las extorsiones continuaron, pues los muchachos estaban desesperados por recuperar su dinero. En ese momento, las autoridades armaron un plan para capturarlos e hicieron que la mamá del secuestrado fingiera que iba a darles el dinero.

El 16 de abril, en la falsa entrega de dinero ideada por la policía fueron capturados 2 jóvenes y días más tarde otros dos sujetos, finaliza el periódico argentino.