La “leve indisposición” del pontífice, de la que informaron este jueves fuentes vaticanas, se da en medio de la ola de noticias sobre el coronavirus. Italia es el país considerado foco del mal en Europa.

Pero el papa mantuvo una audiencia con los miembros del Movimiento Católico Global para el Clima y otras dos reuniones privadas.

El papa apareció en la audiencia del miércoles ya algo resfriado y, por la tarde, celebró la misa para la imposición de la ceniza y la tradicional procesión desde la basílica de Santa Sabina a la Iglesia romana de San Anselmo, en la colina romana del Aventino.

Por eso, este jueves se decidió que permaneciese en su residencia de San Marta en el Vaticano.

El pontífice argentino, que tiene problemas para caminar por molestias en la cadera, rara vez cancela una cita de su apretada agenda.

El miércoles, que en general es una jornada muy cargada, estaba resfriado y con frecuencia tosía durante la audiencia general organizada al aire libre en la plaza de San Pedro y durante la cual apretó las manos a decenas de fieles y manifestó su cercanía a los contagiados con el coronavirus en todo el mundo.

En la tarde, participó en la tradicional procesión de los miércoles de Ceniza en la basílica de Santa Sabina en Roma y cumplió el rito de la imposición de la  cruz de ceniza en la frente, gesto que marca el inicio de la Cuaresma, tiempo de oración y de reflexión para los católicos.