Según el relato del diario Mirror, el oso atacó a Fadeyev y su mascota porque no había logrado acumular la suficiente grasa para pasar todo el invierno ruso, que dura más que en otros países.

La comunidad ya estaba alertada sobre la presencia del enorme animal, que no hibernó para seguir buscando comida, por lo que las autoridades de la ciudad habían pedido a los ciudadanos tener cautela, indica el mismo medio.

Sin embargo, el oso se metió a la casa del hombre, donde la policía solo encontró un brazo y una pierna, el resto del cuerpo fue devorado. “Irrumpió en la casa por la noche rompiendo una ventana. Se comió sus brazos y todos los órganos internos’’, dijo Alexandra Sannikova, vecina de Fadeyev, citada por el rotativo británico.

Sergey Fadeyev vivía solo en una casa de madera de dos pisos y testigos afirman que hasta sus costillas fueron comidas por el hambriento oso, publica Mirror.

Por último, detalla ese diario, policías se pusieron a la tarea de buscar al oso; luego de poner algunas trampas con carne, lo encontraron y lo ejecutaron. “He vivido aquí durante 50 años y nunca habíamos tenido un accidente así”, expresó Nikolay Balutkin, alcalde de Irkutsk.