El mandatario reiteró sus críticas a los intentos por cambiar las bombillas tradicionales de luz para ahorrar energía y reveló la razón.

Según él, las nuevas lámparas no dan buena luz: “No te hacen ver tan bien. Claro, siendo una persona vanidosa, eso es muy importante para mí. Es como si te diera una apariencia anaranjada”, dijo, medio en serio y medio en broma.

“No quiero una apariencia anaranjada”

Su declaración surgió en medio de una reunión en la Casa Blanca en la que afirmó que abordará a nivel nacional el problema de la escasa presión del agua, que obliga a descargar la cisterna de los inodoros unas 10 o 15 veces.

Según Trump, el gobierno “está mirando muy fuertemente” el asunto de la presión del agua en los baños del país, asunto que expuso en una reunión de alto nivel con una profusión de detalles. “Abres la canilla y no sale nada de agua. Toman una ducha y el agua sale de a gotas. Salen gotas, gotea muy tranquilamente”, dijo Trump.

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Luego siguió profundizando en el asunto y dijo a los presentes: “La gente descarga la cisterna 10 veces, 15 veces, en vez de una sola vez.  […] Prácticamente no te puedes lavar las manos, sale tan poca agua de la canilla”, agregó, en tanto detalló que instruyó a la agencia federal ambiental, la EPA, a que flexibilice las reglas sobre el uso del agua.

“Estamos mirando muy fuertemente a los lavabos y duchas y otros elementos de los baños en los que abres la canilla”, dijo, y recordó que hay muchos estados en los que llueve mucho y “no saben qué hacer” con tanta agua.

La llegada de Petro a la Casa Blanca

El presidente Gustavo Petro llegó este martes 3 de febrero en la Casa Blanca con un objetivo puntual: reiniciar la relación con Donald Trump y dejar atrás el clima de tensión que marcó los primeros meses del vínculo entre ambos gobiernos. Este fue el primer encuentro y posiblemente el único cara a cara entre los dos mandatarios. Cabe resaltar que la reunión se da tras una llamada telefónica inesperada el pasado 7 de enero, en la que acordaron verse en Washington. Desde entonces, tanto Petro como Trump han bajado el tono en público, conscientes de que una confrontación abierta no beneficia a ninguno.