Los datos, publicados por la propia empresa, corresponden tan solo a las denuncias recibidas en Estados Unidos entre 2017 y 2018, lapso en el que el número de denuncias aumentó en tres de las cinco categorías (incluida la violación y manoseo).

Sin embargo, la compañía matizó el tema argumentando que la “tasa de incidentes” disminuyó el año pasado porque se hicieron más viajes que durante 2017: “De 2017 a 2018, Uber experimentó una disminución de aproximadamente 16 % en la tasa promedio de incidentes en las cinco categorías más graves de agresión sexual. Además, hubo disminuciones en las tasas de cada una de las cinco categorías individuales”, señaló el informe.

Es la primera vez que Uber publica cifras de este tipo, en medio de la presión a la que está sometida junto a su rival, Lyft, para hacer frente al creciente número de demandas de abusos sexuales. El miércoles, 20 mujeres presentaron demandas contra Lyft en San Francisco por agresiones sexuales o violaciones en vehículos afiliados a la compañía californiana. Estas querellas se suman a otras 14 presentadas en septiembre.

Se desconoce el número total de demandas, pero éstas han llevado a Uber y a Lyft a imponer varias medidas destinadas a mejorar la seguridad de los pasajeros. Las compañías han dificultado la posibilidad de que terceros se hagan pasar por conductores, reforzaron los controles para detectar criminales y agregaron un botón para que los choferes informen de problemas mientras conducen.

Estas medidas fueron consideradas insuficientes por un abogado que representa a 34 mujeres que han presentado demandas contra Lyft, mientras que el fiscal Mike Bomberger defiende la grabación sistemática de los viajes de forma que los conductores sepan que están siendo observados.  Asimismo, propone una mejor cooperación con las autoridades en caso de incidentes y mejores controles de los antecedentes de los choferes.

Uber también reportó 10 “agresiones físicas fatales” (muertes) relacionadas con su servicio, en 2017, y nueve en 2018. Del total de víctimas, ocho eran pasajeros, siete conductores, y los restantes fueron terceros, incluidos transeúntes, precisó. Asimismo, Uber compartió estadísticas sobre accidentes fatales: hubo 97 siniestros en 2017 y 2018 que dejaron un total de 107 muertos.