Por: El Colombiano

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Este artículo fue curado por pulzo   Ene 21, 2026 - 9:52 am
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El mundo enfrenta un nuevo y alarmante diagnóstico sobre la crisis del agua: la Organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró, a través de un informe divulgado este miércoles, el surgimiento de una era de “bancarrota hídrica global” debido al agravamiento del agotamiento de aguas subterráneas, la degradación de tierras, la deforestación y la contaminación. Este complejo escenario, que se ha visto intensificado por el calentamiento global, marca un cambio de paradigma respecto a la forma en que se conceptualizaba hasta ahora el problema hídrico, al evidenciar pérdidas irreversibles de recursos naturales esenciales y la imposibilidad de regresar a los niveles históricos de disponibilidad del agua, según el informe titulado Bancarrota hídrica global: vivir más allá de nuestros medios hidrológicos en la era poscrisis.

El reporte, elaborado por el Instituto para el Agua, el Medio Ambiente y la Salud de la Universidad de las Naciones Unidas (UNU-INWEH) bajo la dirección de Kaveh Madani, sostiene que autoridades políticas y líderes mundiales deben reorientar sus políticas hacia una adaptación honesta, basada en la ciencia, ante esta nueva realidad. Madani y su equipo explican que los conceptos de “estrés hídrico” o “crisis hídrica” ya no son suficientes para describir la situación, pues en muchos lugares el uso del agua excede con creces los límites seguros y sostenibles, generando una pérdida definitiva del capital hídrico natural.

Profundizando en la situación, el informe utiliza una analogía financiera para ilustrar la magnitud del problema: la humanidad no solo ha sobreexplotado sus “ingresos” anuales de agua renovable provenientes de ríos, suelos y nieve, sino que también ha agotado sus “ahorros” almacenados en acuíferos, glaciares y humedales. El resultado se traduce en imágenes dramáticas de acuíferos reducidos y en retratos preocupantes de lagos y humedales desaparecidos, así como la pérdida irreversible de biodiversidad asociada a estos ecosistemas.

El análisis señala que muchos de los sistemas hídricos más críticos han superado ya los umbrales de seguridad, trascendiendo fronteras por los vínculos entre comercio, migración y dependencia geopolítica. Casos paradigmáticos surgen en regiones como Oriente Medio y África del Norte, donde factores como la desalinización intensiva en energía y las tormentas de polvo se suman a la complejidad de sus economías políticas. También sobresalen el sur de Asia, donde el descenso sostenido de los niveles de aguas subterráneas y el hundimiento del terreno se asocian al uso intensivo en agricultura y urbanización, y el suroeste de Estados Unidos, donde la gestión del río Colorado ejemplifica la sobrepromesa y agotamiento de recursos hídricos.

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El informe recopila además datos contundentes: la mitad de los grandes lagos del planeta han perdido agua desde los años noventa, situando al 25% de la población mundial en una situación de dependencia directa de estos cuerpos de agua. Otro indicador destaca que la mitad del agua doméstica y más del 40% del agua usada en agricultura provienen de aguas subterráneas, muchas de ellas actualmente sobreexplotadas. En paralelo, casi 410 millones de hectáreas de humedales han desaparecido en cinco décadas, mientras que desde 1970 la masa de los glaciares se ha reducido en más del 30%. Esta tendencia propicia que tres de cada cuatro personas vivan en países calificados como inseguros en materia hídrica, y que 4.000 millones de personas sufran una grave escasez de agua al menos un mes cada año.

Para el autor principal, estos datos constituyen una advertencia comparable a la del cambio climático global o las pandemias: aunque la bancarrota hídrica global no es homogénea, suficientes sistemas vitales han superado los límites reversibles, llevando a toda la humanidad a enfrentar las consecuencias de una crisis planetaria.

¿Qué significa el término "bancarrota hídrica" y por qué es relevante?
La expresión “bancarrota hídrica”, según el informe de la ONU y el artículo en la revista Water Resources Management, se refiere a la explotación continua de las fuentes de agua –tanto superficiales como subterráneas– más allá de su capacidad de renovación y de los límites seguros de agotamiento. En términos prácticos, ello implica la desaparición irreversible de reservas de agua y ecosistemas asociados. El concepto es relevante porque redefine el alcance y la urgencia de la crisis, dejando claro que el daño al ciclo hidrológico global no es simplemente reversible ni uniforme, sino que ya se han alcanzado puntos de no retorno a escala planetaria. Comprender este término ayuda a dimensionar la gravedad y la interconexión de los desafíos hídricos que afronta hoy la humanidad.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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