El pequeño, que padece ludopatía (adicción al juego, en este caso a los videojuegos), estaba desaparecido hace una semana con el dinero hurtado en la ciudad de Santa Cruz: “Anteriormente, mi hijo ya me sacó 1.500 bolivianos (unos 200 dólares); en esta ocasión se llevó todos los ahorros de su hermana”, comentó a periodistas su madre, Flora Guzmán.

El jefe de una unidad policial a cargo del caso, Franklin Cruz, le dijo al diario santacruzeño El Deber, que el niño “gastaba la plata comprándose diamantes que son utilizados para jugar (en línea) los títulos ‘Free Fire’ y ‘Fortnite'”.

Luego de la denuncia del dueño de un salón público de videojuegos electrónicos, el menor fue hallado en el local en compañía de una veintena de escolares que habían faltado a clases.

La madre, que busca apoyo profesional para atender al hijo, se lamentó de su situación: “Ya no sé qué hacer con él, no hace caso y acostumbra a gastar dinero para jugar en Internet“, según las declaraciones divulgadas por El Deber.