Antonella se puso el miércoles pasado un cinturón en el cuello, con el objetivo de quedarse sin respirar el mayor tiempo posible, mientras grababa la escena con su celular, informaron este viernes medios italianos.

La hermana de Antonella, de 5 años, descubrió el cuerpo inconsciente. La menor que tomo este reto como un juego de niños fue llevada al Hospital Infantil de Palermo por sus padres, pero no sobrevivió.

“Blackout challenge” es el juego propuesto, que consiste en que los niños bloqueen la respiración hasta desmayarse y experimentar así fuertes sensaciones. Cada año provoca accidentes, algunos de los cuales terminan en muertes.

Los padres contaron al diario La Repubblica que otra hermana, de 9 años, fue la que les explicó lo sucedido: “Antonella estaba jugando al juego de la asfixia”.

“No sabíamos nada”, confesó el padre de la niña al diario. “Solo sabía que Antonella entraba a TikTok para ver videos. ¿Cómo imaginar esa atrocidad?”, se interrogó, desesperado.

“¡Que mi hija, mi pequeña Antonella, muera en un juego extremo de TikTok, no logro aceptarlo!”, agregó Angelo Sicomero, que, junto a la esposa, decidió donar los órganos de la hija para que “otros niños puedan vivir gracias a ella”.

La fiscalía de Palermo abrió una investigación por “incitación al suicidio”.

El teléfono móvil de la niña fue incautado por los investigadores, que deberán determinar si Antonella mantenía contactos con otros participantes y si alguien la invitó a participar en el desafío o si estaba haciendo ese video para un amigo o pariente.

Ante la tragedia, la plataforma fundada en 2016, que dice contar con 100 millones de usuarios en Europa, emitió un comunicado. “La seguridad de la comunidad TikTok es nuestra máxima prioridad, estamos a disposición de las autoridades competentes para colaborar en toda investigación”, escribió.