Carlos Saúl Menem, nacido el 2 de julio de 1930 en Anillaco, La Rioja, Argentina, fue gobernador de La Rioja entre 1973 y 1976 -año en que fue detenido tras el golpe de Estado que derivó en la última dictadura (1976-1983)- y de nuevo desde 1983 hasta que inició su campaña presidencial para los comicios de 1989, que acabó ganando. Falleció este domingo 14 de febrero a los 91 años, debido a una infección urinaria.

Durante su primer mandato, asumió el cargo en medio de un proceso hiperinflacionario e implementó políticas económicas de corte neoliberal. Las mismas lograron reducir la inflación a mínimos históricos, y produjeron un marcado crecimiento del producto interno bruto (PIB) y la renta per cápita, aunque también aumentó considerablemente la desocupación, la informalidad laboral y la criminalidad, a la vez que las privatizaciones de empresas y fondos estatales provocaron despidos masivos y protestas por la calidad de los servicios.

Además, la presidencia de Menem se caracterizó por diversas polémicas y numerosos escándalos de corrupción que salpicaron al gobierno, sucediéndose además atentados terroristas contra la AMIA y la Embajada de Israel en Argentina, así como la repentina muerte de su hijo en un accidente de helicóptero denunciado por su exesposa, Zulema Fátima Yoma, como un atentado criminal.

La independencia del poder judicial fue muy cuestionada, debido a la decisión de Menem de aumentar a 9 los miembros de la Corte Suprema y nombrar a 6 de ellos para quedar con una mayoría para el gobierno.

Durante su primer gobierno se hizo la reforma constitucional argentina de 1994, luego de acordar con el expresidente Alfonsín el llamado ‘Pacto de Olivos’, por el cual los dos partidos mayoritarios establecieron un bloque de coincidencias constitucionales mínimas.

Esta reforma legitimó la cuestionada carta magna entonces vigente, aprobada durante la dictadura que tomó el poder en 1955 y proscribió al peronismo.

Menem instituyó el ‘Día del niño por nacer’ y era abiertamente antiabortista, aunque por su delicado estado de salud, no pudo votar el texto que recibió los votos a favor de 38 senadores y 29 en contra, con una abstención, tras una maratónica jornada de 12 horas continuas para aprobar el aborto en Argentina, hasta la semana 14 de embarazo.

Muchas condenas recientes, pero ninguna lo llevó a prisión

En 2001, Carlos Menem permaneció preso durante casi 6 meses en una quinta de su amigo Armando Gostanian, acusado en la investigación por la venta ilegal de armas a Croacia y a Ecuador, destaca el diario El Tiempo; luego sería absuelto en 2011.

En 2015 fue condenado a cuatro años y medio de prisión en una causa por supuesto pago de sobresueldos. En el 2020, señala el medio, fue absuelto en el juicio por el encubrimiento del atentado contra la AMIA y, poco después, le dieron tres años y nueve meses en una causa por presunto fraude en la venta del predio de la Sociedad Rural, en Palermo, pero ninguna de las condenas se le aplicó y no perdió su libertad.

Menem le puso el sello neoliberal a Argentina

Menem impulsó la reforma de la Constitución en 1994, que introdujo la reelección presidencial inmediata, además de suprimir el requisito de profesar la religión católica a quien ejerza la jefatura del Estado.

Privatizó la mayoría de las empresas públicas y dispuso un tipo de cambio en paridad con el dólar, un esquema que generó súbita abundancia pero que explotó en 2001, generando la peor crisis económica en la historia del país.

También indultó a los máximos responsables de la última dictadura (1976-1983) que habían sido procesados y a miembros de organizaciones guerrilleras.

Estuvo en prisión domiciliaria preventiva en 2001 por un juicio por contrabando de armas a Croacia y Ecuador, pero fue liberado semanas más tarde por decisión de la Corte Suprema de Justicia y posteriormente resultó absuelto por exceso de plazo en una causa que llevó 25 años.

La venta ilegal de armas a Ecuador tuvo lugar pese a que Argentina era garante de paz del enfrentamiento de 1995 entre Lima y Quito.

“Terminó muy controvertido por la corrupción, por el costo social de sus reformas y las consecuencias políticas”, opinó Fara.

Los fueros le evitaron la cárcel en los juicios en su contra, entre estos uno por encubrimiento del atentado contra la mutual judía AMIA en 1994, que causó 85 muertos.

En 2019 recibió una nueva condena a tres años por peculado, sin cumplimiento de pena por su inmunidad como senador.

Fue el único mandatario latinoamericano en sumarse a la alianza occidental para participar en la guerra del Golfo (1990-91), con el despacho de dos buques.

“Con Estados Unidos mantenemos relaciones carnales”, justificó entonces.

Farándula y divorcio

En los 1990, época de su apogeo, Menem fue artífice de un modo de socializar bautizado como ‘pizza con champagne’, con la que se identificó al “nuevo rico”.

La residencia presidencial se abrió a la farándula y Menem recibió a la brasileña Xuxa, la modelo alemana Claudia Schiffer, los británicos Rolling Stones, el mexicano Luis Miguel y los estadounidenses Michael Jackson y Madonna, entre otros.

Pero la misma residencia se cerró para su propia esposa, Zulema Yoma, a la que echó en 1990. Años más tarde, se casó con la ex Miss Universo chilena Cecilia Bolocco, con quien tuvo un hijo.

Con Yoma tuvo a Zulemita y Carlos, éste último muerto en un accidente de helicóptero nunca aclarado.