El pasado sábado, un voraz incendio destruyó las instalaciones del autódromo Internacional Termas de Río Hondo, en Santiago del Estero (Argentina), informa la agencia de noticias Télam.

Alfredo García, jefe de bomberos de Las Termas, indicó que el fuego fue controlado sobre las 4:30 de la mañana de ese sábado, gracias al trabajo incansable de unos 70 bomberos voluntarios.

García señaló que el voraz incendio dejó “2 bomberos heridos, uno con una luxación de hombro y un corte en la mano, mientras que otros 5 fueron asistidos con oxígeno, aunque todos resultaron con lesiones leves y están fuera de peligro”.

“Fue un incendio de gran magnitud, uno porque por la gran superficie que tenía hubo un fuego generalizado, y otro por la carga de fuego ya que el material del autódromo era de madera, plástico, alfombras, que son altamente inflamables”, explicó el jefe de bomberos.

Luego de que el incendio fue extinguido, se conoció que una mujer voluntaria amamantó a su bebé de 2 meses y luego siguió trabajando. La foto que ilustra este momento se viralizó en redes sociales.

La bombera, identificada como María de los Ángeles Lizárraga, explicó al diario El Litoral que tuvo que alimentar a su pequeño hijo porque la jornada de trabajo se alargó hasta la madrugada por el incendio en el autódromo Internacional Termas de Río Hondo.

“Nunca pensé que la foto iba a estar en todos lados, no esperaba esta repercusión”, expresó a ese rotativo y contó que a pesar de que habían ya varios colegas, se necesitaba más personal para atacar el fuego.

“Mis jefes me dijeron cámbiate y vení. Yo estaba en el cuartel con Benjamín (su hijo) y mi compañera, que me dijo: ‘Quédate tranquila, yo me quedo con él’. Hasta el último minuto le di la teta y me fui al autódromo”, agregó en El Litoral.

Pero a las 2 de la mañana, según el relato de Lizárraga, madre de Marina Luciana, de 6 años, y de Gonzalo Benjamín, de 2 meses, su compañera la llamó y le dijo que el pequeño no paraba de llorar, por lo que ella le dijo que lo llevara al lugar del incendio.

“Cuando lo trajo, me senté en una ambulancia a darle de mamar por unos 20 minutos más o menos, porque él sólo toma teta. Así que se durmió y yo seguí trabajando junto a mis compañeros”, añadió en ese diario la bombera que fue noticia en toda Argentina.

Para nosotros es algo normal llevar nuestros hijos al cuartel, porque es un ambiente familiar, somos una familia y hay muchas bomberas que son madres y muchas veces ante la urgencia de un incendio no tenemos dónde dejarlos y siempre preferimos llevarlos al cuartel que dejarlos en la casa”, finalizó María de los Ángeles Lizárraga.

Bombera argentina amamantó a su hijo en medio de voraz incendio y luego siguió trabajando