Aquel día, el agresor también escupió y tosió a un colega de Mujinga, quien falleció a los 47 años.

“Estaban en el vestíbulo, cerca de la taquilla, cuando fueron atacados por una persona que les escupió. El hombre tosió sobre ellos y les dijo que tenía el virus”, informó el sindicato de transporte TSSA.

Varios días después, el médico de Mujinga informó que sufría problemas respiratorios.

La mujer dejó de trabajar, pero su estado continuó agravándose y el pasado 2 de abril fue hospitalizada. Mujinga, casada y con una hija de 11 años, murió tres días después.

La Policía Británica de Transporte (BTP) está investigando el incidente, afirmó el sindicato.

Mujinga es “uno de los muchos trabajadores de primera línea que han perdido la vida por el coronavirus”, afirmó el secretario general de TSSA, Manuel Cortés.

El sindicato pidió que las familias de todos los trabajadores muertos debido al COVID-19 reciban una compensación gubernamental que hasta ahora se reserva para los trabajadores sanitarios.

Cortés también cuestionó si la compañía de ferrocarril Southern Railway hizo lo suficiente para proteger a sus empleados frente al virus.

“Nos tomamos muy en serio cualquier acusación y estamos investigando estas reclamaciones”, afirmó Angie Doll, directora general de Southern Railway.